Editorial

  • Esperanza Londoño Universidad Pedagógica Nacional
Publicado
2018-12-24

Pensamiento, Palabra y Obra ha establecido multiplicidad de diálogos entre las tres Licenciaturas de la
Facultad de Artes en sus 10 años de existencia. Así mismo, ha establecido un espacio de interlocución
con el mundo académico nacional, Latino e Iberoamericano. En sus tres secciones, correspondientes
a su nombre, se encuentran todos aquellos debates que dan cuenta del alcance de la revista, esto es,
relaciones entre las artes, las estéticas, la educación artística y la pedagogía, así como la gestión cultural
y las reflexiones filosóficas sobre paradigmas ético-estéticos; todos estos son asuntos que tocan el
ejercicio pedagógico, investigativo y artístico. Como su producción se ha centrado en dichos discursos,
se encuentran algunos hallazgos sobre el papel que la educación artística juega en la sociedad, sobre
el ser y el deber ser en la formación de maestros de arte y su significación para la nación, sobre la
construcción de subjetividades y las relaciones que se establecen entre docente-artista, artista-gestor
cultural y artista-activista en el marco de la triada comunicación-política-arte. Para dar cuenta de estos
hallazgos organizamos la búsqueda en cinco líneas temática

Palabras clave: revista, artes, investigación (es)
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Londoño, E. (2018). Editorial. (pensamiento), (palabra). Y Obra, (21), 1-7. https://doi.org/10.17227/ppo.num21-9480

Pensamiento, Palabra y Obra ha establecido multiplicidad de diálogos entre las tres Licenciaturas de la Facultad de Artes en sus 10 años de existencia. Así mismo, ha establecido un espacio de interlocución con el mundo académico nacional, Latino e Iberoamericano. En sus tres secciones, correspondientes a su nombre, se encuentran todos aquellos debates que dan cuenta del alcance de la revista, esto es, relaciones entre las artes, las estéticas, la educación artística y la pedagogía, así como la gestión cultural y las reflexiones filosóficas sobre paradigmas ético-estéticos; todos estos son asuntos que tocan el ejercicio pedagógico, investigativo y artístico. Como su producción se ha centrado en dichos discursos, se encuentran algunos hallazgos sobre el papel que la educación artística juega en la sociedad, sobre el ser y el deber ser en la formación de maestros de arte y su significación para la nación, sobre la construcción de subjetividades y las relaciones que se establecen entre docente-artista, artista-gestor cultural y artista-activista en el marco de la triada comunicación-política-arte. Para dar cuenta de estos hallazgos organizamos la búsqueda en cinco líneas temáticas.

En primer lugar, se encuentra la línea de Educación Artística, que comprende los desarrollos teóricos y prácticos en torno a los procesos de aprendizaje, los escritos que reflexionan sobre el rol del docente, y, particularmente, la formación en Artes. Es así como en estos años de actividad la revista ha cumplido un papel fundamental en términos de lograr el acercamiento de los tres programas que forman parte de su Facultad, es decir, las licenciaturas en Artes Escénicas, Visuales y Educación Musical, a través de la realización de artículos en común. Además, ha emprendido los debates relacionados con la permanente discusión entre la formación adquirida dentro del aula y aquella derivada de las prácticas artísticas y docentes en espacios no convencionales, así como ha pensado la multiplicidad de roles que puede jugar el artista como docente, gestor cultural o activista. Esa tensión entre país vs. universidad es el eje de muchas de las miradas expresadas en los diferentes artículos que intentan plantearse el lugar del arte no solo en la escuela sino en la vida cotidiana. De igual modo, varios de los profesores de la Facultad hacen un llamado para pensar lo que significa para un país formar docentes en artes antes que formar artistas, tal vez porque en nuestra institución universitaria sobredimensionamos la importancia del educador para el país.

Un tema recurrente, por el mismo sentido de la revista y la docencia que nos acompaña, es la relación arte-investigación-docencia, la cual nos ha permitido pensar el papel indisoluble que la investigación juega en el arte y también cómo el arte influye en la investigación, transformando los procesos de sensibilización social hasta el punto de convulsionar los paradigmas centrales basados en la racionalidad instrumental (Villanova, 2009, citado por Londoño y Leongómez, 2018). De igual modo, el arte tiene la capacidad de modificar las maneras de concebir la realidad, de ahí que para muchos autores sea considerado como subversivo por su capacidad para imaginar mundos posibles. Igualmente, en la revista se hace énfasis en la investigación y la producción de conocimiento sobre la educación desde el arte (Villanova, 2009), pues hay un cuestionamiento de sus prácticas y la importancia que estas tiene en la descentralización de la mirada del investigador.

Pensada desde múltiples enfoques y desde las tres áreas de conocimiento señaladas, la didáctica ha sido sin duda un terreno explorado frecuentemente por los profesores de la Facultad. Encontramos desde críticas a la didactización de las prácticas artísticas hasta el examen de la didáctica como investigación sobre el saber artístico que permite encontrar una aproximación metodológica al desarrollo de los diferentes campos. Un lugar importante dentro de los contenidos teóricos y prácticos lo ocupa la pregunta por el CUERPO, además de los interrogantes acerca de la formación de docentes.

La segunda línea temática de la revista son los Debates sobre Arte y Sociedad. Estos versan sobre las relaciones que se establecen entre los diversos proyectos educativos, la función del arte en la sociedad y la manera como en ellos se interpretan las múltiples fuerzas sociales y las prácticas artísticas transformadoras de la cultura. En la editorial del segundo número, titulada Manifiesto en 27 tonos, por la autonomía de la educación artística (Grupo Arte y Pedagogía [GAP], 2009), la revista dejó clara su postura: "la educación artística no es la hija del arte" (p. 69). Dado que al erigirse esta como nuestra actividad central, la sección "Obra" la comprendemos más allá del hecho artístico -sin desconocerlo-, y la contextualizamos a partir de la reflexión pedagógica que sugiere la investigación y la creación que la soporta.

En cuanto al arte, se sostiene que sus cánones están rebasados, que es muy significativo que las Facultades se sigan llamando de "Bellas Artes", monopolizando así una idea de lo bello. La pregunta central es la siguiente: ¿se educa a pedagogos artistas o artistas pedagogos? A partir de esta reflexión se coloca en su lugar la importancia del pedagogo artista en la sociedad y además se planeta que el arte no ocupa un lugar importante en la idea de país, dado que "...el Estado colombiano no dispone de políticas sostenidas, construidas en consenso, desde las diversidades, que además trasciendan los períodos de las administraciones públicas para el acceso equitativo a prácticas y disfrutes, a la participación ciudadana. Es una larga cadena de ausencias estructurales por una política sostenible que debemos revertir porque es nuestro problema. Y es indelegable" (GAP, 2009, citado por Londoño y Leongómez, 2018).

Por otra parte, se han evidenciado las tensiones políticas, sociales y culturales resultado de la exploración que se ha realizado sobre el teatro, la música, las artes visuales y el arte en general en nuestro país. Igualmente, en varios de los artículos se encuentra una mirada decolonial que pretende resistir a la imposición hegemónica del mundo occidental y su lógica moderna para pensar las prácticas artísticas y develar así en la academia las estructuras de poder que se han impuesto en este y otros espacios del tercer mundo. En el mismo sentido, en la revista se ha planteado las problemáticas del mestizaje y el lugar de la identidad, se ha pensado la experiencia como posibilidad de romper las lógicas del mundo de hoy; también, se encuentran esfuerzos por encontrar e interpretar en la literatura las pistas para comprender los contextos y han sido varios los trabajos que se dedicaron a pensar la violencia en Colombia y las posibilidades no solo para expresarla sino también para mitigarla (Londoño y Leongómez, 2018).

En cuanto a la tercera línea temática, Reflexiones sobre las Relaciones entre Ética y Estética, hemos dado cuenta de trabajos cuyas problemáticas son derivadas de las diversas concepciones y formas de construcción del mundo. Existe aquí toda la intención de pensar la crisis de la representación que enfrenta el arte occidental a lo largo del siglo XX y comienzos del XXI, al punto de proponer la revisión de sus códigos. Así mismo, se ha retomado el diálogo con las concepciones de mundo y la visión integradora de todos los saberes propuestas por las culturas ancestrales en oposición a la herencia de la modernidad europea que, junto con aportes como los derechos humanos, la democracia y la educación popular, producía también una fragmentación de los saberes responsable de la oscuridad y el desconocimiento en los que se ha mantenido la enorme riqueza estética y cognitiva de los pueblos amerindios.

En la línea de Gestión y políticas culturales, se piensa esta área como eje estructurante de los planes de desarrollo y sus consecuentes políticas, la formación ciudadana frente a los procesos de construcción de lo público y, por ende, el compromiso con la transformación social. En estos 10 años son pocos los acercamientos a la dimensión educativa de la gestión y la política cultural en Colombia dado que se encuentra en los autores una mirada más administrativa que artística o pedagógica a la hora de pensar dichos procesos. Como resultado vemos que el arte hace presencia en los artículos de planeación cultural en términos muy económicos y administrativos en detrimento de la producción sensible, educativa y estética. Se ha intentado, de este modo, posicionar la cultura como derecho fundamental para pensar la construcción de país.

La última línea son los Apuntes de Creación (Obra). Al remitir a artículos que abordan los procesos de creación en la perspectiva de la subjetividad del creador, parece que las artes visuales tienen amplias posibilidades para establecer diálogos y encuentros con otras disciplinas; de ahí la proliferación de artículos de esta licenciatura en contraste con la corta historia de su disciplina. Los procesos creativos no han roto del todo fronteras con la escritura, al punto de convertirse en una unidad con el análisis de las emociones y sensaciones, integrando de esta manera la investigación, el arte y la educación. En fin, en una publicación académica se abrió el espacio denominado "obra" o "procesos de creación" para pensar el arte y su relación con la pedagogía más allá del lugar que generalmente ocupa en contextos universitarios y en la sociedad misma.

Esta es una mirada muy sintética de lo que Pensamiento, Palabra y Obra ha realizado en sus 10 años de vida, pero para conocernos más, invitamos al lector a disfrutar de los contenidos del presente número.

Referencia

  1. Londoño, E. y Leongómez, A. (2018). Diálogos en Pensamiento, Palabra y Obra. Sin publicar.
Esta editorial es una síntesis del artículo de revisión bibliográfica titulado “Diálogos en Pensamiento, Palabra y Obra”, escrito por Esperanza Londoño La Rotta, editora de la revista, y Alberto Leongómez, ambos profesores de la Facultad. Tras revisar el material producido en 10 años -la revista nació en el segundo semestre del año 2008- los autores se propusieron pensar el papel que esta ha jugado al interior de la Facultad, así como en los espacios de circulación científica en los cuales se mueve.