In Gold we Trust o ¿Qué demonios vamos a hacer? Pequeña farsa fuera de todo contexto

  • José Domingo Garzón Garzón Universidad Pedagógica Nacional
Publicado
2018-01-01

Este quizá sea uno de los principales patrimonios de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad Pedagógica Nacional. Los procesos autónomos de creación se refieren a ese trabajo en el que, valga la metáfora, se emprende en colectivo un viaje de exploración hacia un territorio del conocimiento que quizá en la superficie, en el horizonte, nos resulta algo familiar en el tercer año de la carrera: el teatro, la escena, pero cuya geografía advierte los rigores de las travesías.

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José Domingo Garzón Garzón, Universidad Pedagógica Nacional

Magíster laureado en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia. Maestro en Arte Dramático, Actualmente es docente de planta de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad Pedag´ógica Nacional. Fue Decano de la Facultad de Bellas Artes y Vicerrector de Gestión Universitaria de la Universidad Pedagógica Nacional. Ha obtenido el Premio Teatro para el Nuevo Milenio, en el año 2000; Premio Nacional de Cultura, Ministerio de Cultura en 2005, en Dirección a montaje teatral; Premio Nacional de Cultura -Dramaturgia- de la Universidad de Antioquia en 2006; Beca de creación dramatúrgica Iberescena en 2009. Bogotá Colombia.

Garzón Garzón, J. D. (2018). In Gold we Trust o ¿Qué demonios vamos a hacer? Pequeña farsa fuera de todo contexto. (pensamiento), (palabra). Y Obra, (19). https://doi.org/10.17227/ppo.num19-7392

A manera de resumen. Procesos autónomos de creación

Este quizá sea uno de los principales patrimonios de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad Pedagógica Nacional. Los procesos autónomos de creación se refieren a ese trabajo en el que, valga la metáfora, se emprende en colectivo un viaje de exploración hacia un territorio del conocimiento que quizá en la superficie, en el horizonte, nos resulta algo familiar en el tercer año de la carrera: el teatro, la escena, pero cuya geografía advierte los rigores de las travesías.

Para este emprendimiento, modelado como laboratorio de creación, en donde lo pedagógico es epicentro, se apela a elementos comunes de la experiencia vital, sensorial, afectiva, académica de los miembros de la expedición para, tomando como punto de partida una provocación, una intuición, una imagen, un sonido o cualquier otro elemento desencadenante propuesto en un ejercicio, o en una invocación, o en un argumento por cualquiera de los partícipes, construir un relato, una ficción, una estructura escénica que adquiera su propio nivel de enunciación, cercano a los intereses, a las voces de los creadores, a quienes amalgaman un discurso.

Así, en ese diálogo entre el recuerdo, la sensación, la imagen de lo recorrido y el conocimiento de las obras de la cultura que nos permite conocer o que nos orienta la vida universitaria, allí se instalan los elementos primordiales de la creación artística. Porque, en efecto, a la universidad no venimos propiamente a crear, sino a conocer los recursos, las claves, los motores de la creación, para que, de esta manera, en nuestras posteriores experiencias de aula con nuestros estudiantes, con los jóvenes a quienes enseñaremos, o en los focos de investigación que haremos, el recorrido de lo que conocimos al adentrarnos en los asuntos de la creación nos permitirá reconocer un camino ya recorrido.

A ese recreo de proceso se refiere este texto: In gold we trust, o ¿qué demonios vamos a hacer? construido en el año 2014, cuyo foco apunta a la comedia popular.

Palabras clave:

Teatro popular Colombia, procesos autónomos de creación, dramaturgia colombiana contemporánea.

Escenario: Un raído telón, rojo desteñido, chamuscado en algunos lados, grafitiado en otros, manchado, decadente... parece pared de universidad pública.

Es el infierno. Amplificado, gangoso, como de radio de transporte público mal sintonizado, se alcanza a escuchar la algarabía de músicas infernales: vallenatos, aires norteños y un reggaetón que vocifera un cantante que entra.

CANTANTE:

¡Pobre diablo!

Se dice que se le ha visto

por las calles vagando,

Llorándole al infierno

que no vale un centavo...

¡Pobre diablo!

La revolución. El "rodwailer". Ya tú sabe... Pobre diablo.

Les venimos a contar

con escenas de teatro

La historia de la quiebra

que al infierno ha tocado

Quiebra, quiebra,

Wall Street ni se asemeja.

Quiebra, quiebra,

Se quedó sin clientela.

Una triste y gran verdad

es que las almas ya no llegan

Porque la competencia

ha puesto el cielo en oferta.

Coro

En oferta,

Paga uno lleva dos

Paga dos salmos, mil indulgencias

!Pobre diablo!

Desquiciados y perversos

con rebajas y ofertas

Tienen las puertas del cielo

de par en par abiertas.

Quedan solo tres demonios,

Se acabo la libre competencia,

El monopolio del cielo

Los dejo sin ningún peso.

Ya las almas los esquivan

Ya no hay penas ni miedo

Ya todos dicen ser buenos

Y asi se van al cielo

Pobre diablo, pobre diablo, pobre diablo…

Escena 1. Asamblea

Donde se muestra la problemática de las almas en el infierno.

ZAFAEL: Mis queridos y queridas. Muy buenas tardes. Tratamos de dilatar esta postrera reunión, pero el caso es que ya no podemos disimular más nuestro fracaso. Nuestros mayores, nuestros antiguos demonios deben estar revolcándose en sus aposentos, si vieran a lo que se ha reducido el imperio que un día construyeron. El infierno se nos volvió un infierno. No hay sino que ver estas cifras que muestran nuestro declive en los últimos doscientos años. (Exhibe carteles dibujados a mano, con las cifras, en colores)

  1. Tres de cada diez asesinos, atracadores, bandidos se han convertido a la iglesia de los santos de los últimos días.

  2. Dos de cada diez asesinos, violadores, pederastas, sicarios, esgrimieron maltrato en su infancia, fueron perdonados y las víctimas les quedaron debiendo.

  3. Dos de cada diez asesinos, convictos, falsificadores, proxenetas se acogieron a sentencia anticipada y demandaron la restitución de su honra, con lo cual fueron santificados. Yacen a la diestra.

  4. Uno de cada diez asesinos, trapaceros, pedófilos, burundangueros, para... parapentistas dilató y dilató su proceso. Libres por vencimiento de términos.

  5. Y los últimos dos de cada diez asesinos, estafadores, ratas, chirretes, nunca fueron encontrados, a pesar de las exhaustivas investigaciones.

  6. Por otro lado, ser del otro lado, es decir, ser marimacha o afeminado, ya no es ningún pecado.

  7. Y esto eso sin contar con la disminución del 24 % en los suicidios...

LAMBEL: (Irrumpe, interrumpe y pregunta destemplada) ¿Ya empezó la reunión?

TERPEL: (Iracunda) ¡Pues claro, error de la creación! ¿Se le ofrece una invitación? Parece empleada púbica, se comporta como una (suena pito de censura), llega a la hora que le da la gana y tras del hecho pedirá vacaciones por sobre carga laboral...

LAMBEL: ¡No, no, no! Claro, como ustedes no tenían que darle de comer al cancerbero. ¡Y a mí no me llame empleada púbica, hija de los tres mil (suena pito de censura)!

ZAFAEL: (Haciendo sonar fuertemente la campana) ¡Orden, orden señoras! Solo peleas. Dejemos las rencillas sobre el horario para la asamblea de accionistas del próximo jueves y concentrémonos en estas cifras... hay que llevar una propuesta... (Vuelve a sacudir la campanita, mientras dos nubes azufradas inundan el escenario) ¿es que no ven, compañeras, que la mala suerte nos está persiguiendo? Aquí, aquí está la prueba de nuestra desgracia, el fuego se extingue, se apaga y solo queda humo. ¡Ya no tenemos ni para pagar el servicio de gas que alimenta las calderas¡ ¿Qué demonios vamos a hacer?

De pronto, se oyen fortísimos ladridos y un mascarón de perro, jadeante y babeante, entra a escena.

ZAFAEL: ¡Pero, ¿qué es esto?! ¡Por Lucifer y sus veintidós mil vírgenes! Lambel, ¿volvió a dejar suelto al cancerbero? Llévese al chandosito a su jaula.

LAMBEL: ¿Otra vez yo? No. (El perro pone cara de indefenso, se echa patas arriba, agita la jugosa lengua y a lo lejos se oye el armonio de una catedral) ¡Ay! Qué ternura, dejémoslo...

TERPEL: Lo que faltaba, el infierno se nos volvió guardería de mascotas, petpremium, pues. Lambel, saque ese bicho de aquí, al inframundo, al pozo, al coso.

LAMBEL: (Resignada) Sí señora, ya voy. (Salta aparatosa sobre el cancerbero, intentando sacarlo. Con mimos, se dirige a él) ¿Quén es un hijo de perra? ¿Quén, quén? ¡Arre, arre! Canchocito, p'al ranchito, no sea vergajito y le doy un huesito. (Saca un cráneo de un humano y se lo lanza al perro para que este juegue con él. Zafael lo atrapa y los dos demonios se ponen a jugar con el animal hasta que Terpel los interrumpe).

TERPEL: (Iracunda, saca un revólver de agua, lo bendice y dispara al público) Dejemos de perder el tiempo en qué y qué eternidades, ya no tengo. (Les apunta con el arma, y Lambel se esconde bajo la mesa de la sala de juntas) Al próximo que interrumpa, le vuelo los cachos de un solo chorrazo.

ZAFAEL: Calma, Terpel, seamos civilizados, como los políticos. (Terpel dispara agua bendita a las partes nobles de Zafael y este convulsiona por el escenario. Entonces, suena el teléfono. Zafael se queda mirándolo y hace señales para que todos callen. Susurrante dice) Es el de arriba. Es Él (contesta.) ¿Aló? Muy buenas tardes hermano supremo... No, no, le comento que él no está, pero dejó dicho que después, después le plata la paga...esto, que después le paga la plata. ¿Ah? ¿No es para eso?... ¿Condon... condon... condonar? ¿entonces?... Aaaah... (Picaro, tapa la bocina).

TERPEL: (Sollozando, implorante, al tiempo que señala a Zafael con el revólver) Dinos la verdad Zafael, era Él, ¿cierto? ¿Quiere comprarnos a nosotros también, así como lo ha comprado todo? ¡No finjas! No disimules, sé que hablabas en clave... tú, Judas (apunta con la pistola a la cabeza de Zafael, mientras Lambel le impide a Zafael huir cogiéndolo de los pies), estabas negociando nuestras almas, ¿verdad? Quieres acabar con el infierno, noooo, noooo... Y ahora, ¿qué será del mal?...¿A dónde, a dónde el camino irá?.

ZAFAEL: Está, está bien. ¿A alguien se le ocurre una mejor idea que vendernos? Al fin y al cabo, ¿no es esa nuestra naturaleza? ¿Ah? Somos pícaros, somos bandidos, somos mer. mer...mercenarios, al mejor postor... Acaso, ¿no es esa la esencia del mal? Fíjense bien, estamos tan mal, porque estamos haciendo bien el mal. Nos va mal, sí, pero es porque no hacemos mal el mal, pero si hiciéramos remal el mal. en fin... (Señalándoles el teléfono descolgado) ¡Hablen! (Cuelga). Total, si nos compran, compran una deuda. (Trágico) Mal, mal, mal...mi reino por un tamal.

Silencio. Pasean, piensan, descartan, hacen cuentas, barajan.

LAMBEL: Yo, yo tengo una idea. (Los demás la ignoran).

ZAFAEL: (Pone una silla sobre la mesa en forma de trinchera) Revolución, entonces, hagamos, hagamos la revolución, ni un paso atrás, unidos, unidos venceremos, el pueblo unido. No le vendamos el reino tenebroso al dios luminoso... Y hagamos de este infierno, un paraíso. ¿Quién es usted?...

LAMBEL: ¡Un ángel caído!

ZAFAEL: Pues levántate y anda. No mas ángeles caídos. Vamos a doblar los premios, post mortem, y sin necesidad de ir a misa y a esas cosas. Solo con querer. querer es poder, poder es joder... mejor dicho, poder es querer ser.

LAMBEL: ¡Por todos los demonios! Yo, yo no...

ZAFAEL: Revolución, evolución... u, u, u...

TERPEL: ¡Silencio! (Apuntándoles de nuevo con el arma) En ese caso, mejor vender. Y con las ganancias, montar una fundación sin ánimo de lucro... Y retirarnos.

LAMBEL: (Retadora ante Terpel) Yo insisto, la salvación es ¡un elixiiiir! (Ante tan desentonada idea, Terpel dispara agua bendita sobre un ojo de Lambel. El ojo cae, Lambel lo recoge y se lo vuelve a poner rápidamente. Luego se levanta y de nuevo arenga, a Terpel).

LAMBEL: ¡¡¡Elixir, elixir, elixir!!! (Zafael interrumpe y grita).

ZAFAEL: Revolución, revolución, revolución.

TERPEL: No, no, no. (Agita desesperada la campana y le tiembla el arma en la otra mano). ¡Orden! Debemos tomar una decisión...

Silencio. Pasean, piensan, descartan, hacen cuentas, barajan.

Ya sé, hagamos ¡una rifa! (Apunta con el arma uno por uno mientras canta) Pinochito y Lucifer se sentaron a comer. Pinochito no comió por la rabia que le dio, pin uno, pin dos, pin tres... pin ocho. (Queda seleccionada Lambel. Terpel se calma y baja el arma) Realmente había pensado secuestrar personas inocentes y hacer pasar sus almas por pecadoras, verdaderos falsos positivos... pero considero que el elixir es una buena idea.

ZAFAEL: Sí, es una muy buena idea, un elixir que podamos vender... para conseguir fondos, y con esos fondos, para seducir almas, o mejor, para reducir almas; para comprar conciencias, para untar jueces, para, para... (Risa malvada).

LAMBEL: Un elixir que prometa una buena vida, belleza y juventud eterna, sin intermediarios, para valorizar el mal, para dejar de esconderlo y disfrazarlo de bien. ¡Mejor dicho, montarle la competencia al de arriba!

TERPEL: Sip, sip, puede ser... pero eso no va a ser tan fácil... ¿Quién se va a encargar de producirlo, publicitarlo y venderlo?

ZAFAEL: Pues la de la idea. (Terpel y Zafael ovacionan a Lambel).

LAMBEL: ¡Ah, no! Yo no. (Expresándose con soberbia) Yo soy el recurso intelectual, la estratega, la orientadora. Ustedes los que trabajan, obreros.

Terpel y Zafael se miran desconcertados.

ZAFAEL: No, no, no. Esto debemos decidirlo de forma seria, como lo hacen los políticos.

Silencio. Pasean, piensan, descartan, hacen cuentas, barajan.

TODOS: Piedra, papel o tijera. (En el juego pierde Terpel. Los demás demonios dan por terminada la reunión y la dejan sola en la sala. Ella hace de tripas corazón, toma la pistola y se alista para su misión, chifla y el cancerbero sale corriendo a su encuentro. Lo alza y sale).

Escena 2. Elixir

Una rústica capilla de iglesia, con su mesa y su altar. Una silla donde se encuentra un sicario bendiciendo un juego de balas y consumiendo cocaína. Pasa Terpel, por el frente, con su perrito faldero, y un frasquito rosado en la mano. El sicario es extrañamente parecido a Zafael. Se dirige a ella sin mirarla, mientras se mantiene realizando su acción.

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: ¡Uyuyuyuyuyuuui, caperucita! ¿Qué hace tan solita en mi bosque?. Vos que te perdés, yo que tencontrés... qué traspiés.

PERRITO FALDERO: (Sus ojos se ponen de color rojo) ¡Uich! Ya se ha perdido el respeto por los hijos del averno.

TERPEL: ¿El respeto? El temor, nos tratan como si fuéramos emos, o una tribu urbana de esas.

PERRITO FALDERO: (Filosofa, compungido, en primer plano) ¿A qué horas?, ¿a qué horas nos perdimos? Esta sociedad, este pueblo, esta comunidad que antes nos reverenciaba, nos temía más que al Otro, que por más que nos esquivaba, más se comprometía, más pecaba y llenaba nuestras arcas, con sus almas al fuego, a la prisión perpetua, ahora. Vedlos ahí, impunes, prendiendo una vela al santo, y otra al espanto.

TERPEL: (Indignada, enfrenta al autor de la afrenta) Perdón, ¿Usted con quién cree que está hablando?

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: (Poniéndole una bala bendecida al revolver y apuntándole a Terpel) Perdón, ¿usted con quién cree que está hablando? (Refiriéndose a la virgen) Justicia madre (refiriéndose a Terpel). Le vengo a pedir es que reparta todo lo rico que trae ahí. Es que, es que lo que Dios puso en la tierra es pa' calmar el hambre del hombre. Y no me mire así, sin reverencia, que yo lo que soy es un psicario, meor dicho, disparo a la frente, es decir, a la sicológica, es decir, a lo del miedo, ¿sí me entiende?

TERPEL: (Alzando al perrito faldero en posición de ataque, y poniendo el elixir sobre la mesa deforma retadora) Usted no sabe lo que tengo yo en este frasquito, no se imagina qué guardo aquí, esto no solo le quita el hambre, también el sueño y los años de encima.

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: Veo mona, róteme un toque de esa vuelta a ver si es tan áspera como usted dice. (Se la intenta quitar a la fuerza, y el perrito faldero se le lanza para atacarlo).

PERRITO FALDERO: Grrr, brrrr. (Sus ojos se ponen de color rojo, gira la cabeza 180 grados y bota fuego por la boca).

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: Ay, no ¡qué miedo!

PERRITO FALDERO: (Frustrado, al público, filosofa). Así, ¿cómo reprimir? Esa es la cuestión. Ved, como cambian las cosas, cuando no son del alma. Ahora decía: el infierno, y os da risa. El mal campea, como siempre, pero ahora es impune, como nunca. Las deidades, las fuerzas espirituales, ya somos objeto de burla, somos un mal chiste... guau, guau.

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: ¿Sabe qué, mona? Bájese de ese frasquito si no quiere tener problemas.

Terpel arroja gotas del frasquito al psicario extrañamente parecido a Zafael, truenos y relámpagos, pirotecnia, estruendo, humo, segundos después reaparece convertido en un apuestísimo galán.

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: ¿Qué es esto? Me siento, de sumo, extraño, es... raro, es intrincado, pero exquisito. Pero se siente una chimba. He, he, discúlpame preciosa.

Música de tono comercial pregrabada. Terpel y parecido a Zafael danzan una coreografía tipo spot publicitario, irradian dicha.

TERPEL:

Es la nueva esencia
Para cambiar tú presencia,
Que arregla tu olor
Y te deja cual bella flor.
Tres aplicaciones
Que yo te obsequio,
Para que tu alma
Me des de premio.
Serás tú mi modelo
Y entre los dos
Las tiendas llenaremos
Del producto mas infernal.

PSICARIO PARECIDO A ZAFAEL: (Exhibe pectorales y demás) Galan, apuesto, irresistible, educado, aburguesado, amanerado... que mas pedir al hado? Me siento bien, me siento inmortal. Asi, .como me podre quejar?

Escena 3.

De nuevo, la sala de juntas del infierno. En medio, un televisor, donde se proyecta el comercial promocional del “elixir vital”. Vemos en pantalla que poco a poco se despeja y se ve en medio un personaje parecido a Zafael, semidesnudo, con hembra a lado y lado, en paños menores… en sus manos el elixir vital.

VOZ EN OFF: (Tono seductor) En un oasis del Kilimanjaro, al sur de la línea del Ecuador, en un lugar inalcanzable para los seres humanos, una prestigiosa universidad realizó un estudio de aguas que derivó en el descubrimiento del "elixir de la eterna juventud".

MODELO PARECIDO A ZAFAEL: Bubua.

Las dos sirenas masajean el cabello del modelo parecido a Zafael, mientras cantan.

SIRENAS: Este elixir comprarás, en tienda o centro comercial, y bello te volverás, así, tás, tás...

MODELO PARECIDO A ZAFAEL: Bubua es felicidad. Porque sí funciona. Si consideras que nadie te mira, que eres muy gordo, muy bajo o de (chiflido de censura) muy pequeño, le dicen el invisible, este elixir es tu salvación.

En primer plano, en animación, se ve pasando una oruga, a la que el modelo parecido a Zafael le aplica una gota del elixir y ella se convierte en una hermosa mariposa que se coloca en el cabello.

MODELO PARECIDO A ZAFAEL: Si te sientes un gusano, junto a los demás humanos, te volverás una mariposa monarca y terminarás como gran jerarca... ¡Wow!

VOZ OFF: Además, si estás entre las primeras 20 llamadas, dos por el precio de uno, sí, escuchaste bien, dos por el precio de uno.

Un cíclope entra al campo, arrojando copitos de algodón de azúcar, mientras el modelo parecido a Zafael y las sirenas danzan bajo la lluvia.

MODELO PARECIDO A ZAFAEL: Bubua, bubua es, en esencia, la esencia de la felicidad.

VOZ OFF: Llama ya. Al número que sale en pantalla. (Sale el cíclope y saca un número de teléfono: 666-666-Hell me. Durante la proyección del comercial, Zafael, Lambel y Terpel han observado la producción).

TERPEL: ¿Y?

LAMBEL: Zafael, tienes un doble, que es más doble que tú, que es un redoble...

LAMBEL: ¿A quién se le ocurrió esta gran idea? No me crean tan marica (se oye un pitido de censura, a destiempo), es que esto es mucho (pitido a destiempo) guevón. ¿Cómo creen que una (pitido a destiempo) mierda como esta va a convencer a los humanos de comprar el frasco? No es un frascaso, ¡es un fracaso! Las personas no son tan estúpidas para caer en cuentos tan desgastados. Se tiraron mi idea. Eso es lo que pasa, pos eso es que se da la fuga de talentos.

ZAFAEL: ¡A mí no me miren! Yo no subí a la tierra. Se que soy un modelo para los humanos, un arquetipo, pero yo no fui.

TERPEL: A mí me gustó. Bien visto, con fundamento, con cultura general, la propaganda tiene un aire artístico, posmoderno. Y al que no, la que no le guste, pues que suba y realice su comercial, por lo menos yo sí me sacrifico para salvar este infierno de la bancarrota. Y, de todas maneras, la gente consume lo que sea que la ilusione, que lo haga ver más alto o más bajo, más negro o más blanco, la gente consume, consume, consume y se consume. La propaganda tiene el nivel.

CANCERBERO: Oh, tiempos idos, de cuando no teníamos competencia, de cuando nos hacían reverencia, de cuando.

ZAFAEL: ¿Nadie ha llamado hasta ahora?

LAMBEL: (Saca su smartphone, consulta) Aquí dice que llevamos... Pero, ¿qué demonios es esto? Por todos los diablos... ¡No puede ser! ¡Tinieblas y demonios!... ¡Nos ganamos el gordo! ¡Qué felicidad tan (pitido a destiempo) hijueputa! Yo siempre dije que Terpel era la estratega propagandística más inteligente... (Zafael completa la frase de Lambel).

ZAFAEL: .. .Y sexual, mi demonita más infernal. (Recapacita un instante) ¿Cómo así? ¿123456789 llamadas en 5 minutos? 200 millones en ventas y somos tendencia en las redes sociales. Eso quiere decir que el modelito igualito a este pechito sí le gusto a la gente. (Jactándose). ¡Ah, es que el talento se da por reflejo!

LAMBEL: Sí, definitivamente. Hoy en día, la gente compra cualquier porquería.

Lambel y Zafael discuten con muchas palabras soeces, pitidos a destiempo, mientras Terpel los censura. La discusión empieza a tomar un ritmo musical.

CANCERBERO: ¿Habrá lugar para un comentario? (Todos asienten, se quedan quietos. El cancerbero se adelanta, conspicuo) Por todos los infiernos, como veis, esto ha demostrado de nuevo, que no es la fe la que mueve montañas, ni la presunción de la eternidad, de conseguir el paraíso, a cambio de una recta moral; el descanso remunerado por el bien obrar... No, no, no... veis que, más bien, lo que se vende, porque es lo que se busca, es remedio instantáneo, fácil; el laxante que limpia y purga toda la m... la porquería, los males y las necesidades... Amor, salud, dinero y eternidad, y si todo ello viene en un frasquito, ¿qué más, qué más? ¿Qué más da?

Los demonios asumen el estribillo "qué más da, qué más da" como pretexto para iniciar una estructura coreográfica.

Escena 4. In gold we trust

Canción del éxito comercial, muy al estilo de musical americano.

CORO: In gold we trust

In gold we trust

TERPEL: Oh oh my face is beautiful

LAMBEL: Oh my ass is beautiful

ZAFAEL: I’m the best.

CORO: I’m the best devil

I’m the best of the world

TERPEL: You are the best

LAMBEL: We are the best

TERPEL: I’m sexy and intelligent demonita.

ZAFAEL: Because we are the champions

CORO: In gold we trust

In gold we trust

You must want, must, must

You love me must must

LAMBEL: (Señalando el cielo) We are the only… Loser

ZAFAEL: (En primer plano, muy sereno, muy galán) La

suerte esta echada, finalmente hemos conseguido la

mejor, no, la unica manera de atraer almas hoy en

dia: la publicidad subliminal, la vanidad, la riqueza, la

codicia hasta la saciedad y la extrema necedad.

CORO: In gold we trust,

in gold we trust,

this is the best commercialization.

Descubrimos la efficacy.

TERPEL Y ZAFAEL: (Cantan barítono, aire Lounge)

El mundo se rinde a nuestros pies,

por uno del cielo,

nosotros contamos tres.

Si quieres venir al verlo

No tenemos que perder

Las almas de nuestros clientes

En el infierno van a arder.

LAMBEL: (Aire pop, actitud porrista)

Voy, voy, voy,

Me voy para la tierra

A traerme las almitas

Que me prometieron hoy.

Una dos y tres

Cuatro, cinco y seis

Y me vuelvo al reves

Voy, voy, voy,

Me voy para la tierra

Y espero encontrar

Muchas almas en mi andar.

CORO: money, money, money.

Cash, Cash, Cash.

In gold we trust. In gold we trust.

TERPEL: Ir a Paris, a Estambul, ir a Moscu,

ZAFAEL: En bicicleta ir a Venecia

LAMBEL: Y comportarme como una necia

CORO: Tenemos el poder

No me vengas a joder

Les vendimos el pecado

Y no fue tan complicado.

Explosiones, humo, rayos y centellas.

Escena 5

Dicho y hecho. Una precaria ilustración colgada del biombo nos muestra que estamos en la Plaza Roja de Moscú. Cae la nieve. Sin embargo, hay balones de playa y diversos juegos de arena que tienen en sus bolsos una cosaca igualita a Terpel y un cosaco idéntico a Zafael, quienes, en chingue, tanga y, en fin, traje caribeño (excepto por sus gorros de piel), están recreándose.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: (Toma en sus manos un poco de nieve. Hace corazón de nieve, saca anilina roja y hace helado de nieve, ofrece el helado de nieve. Y se expresa en tono romántico) Jamás había visto el candor de la nieve derritiéndose cual nieve derretida, en tus candorosos ojos.

COSACA IGUALITA A TERPEL: ¿A qué te refieres?

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: A cómo brilla el agua congelada sobre la niña de tus ojos, mi niña.

Mientras confecciona y lanza una bola de nieve fuertemente sobre el rostro de cosaca igualita a Terpel, la bola explota en mil pedazos y cosaca igualita a Terpel cae entre la nieve, riendo al tiempo que cosaco idéntico a Zafael se le lanza encima para besarla. Aparece en escena Lambel en traje de baño, con pinta de vacaciones de verano. Es obvio que cayó donde no debía.

LAMBEL: ¿Estas no son la Bahamas? ¡Oh, my Good! ¿Dónde estoy? ¡Debí estudiar más geografía, me estoy erizando! Brrrru (empieza a tiritar). Pero, ustedes, acaso, con esos trajes sin traje, todos descubiertos, ¿no tienen frío?

Los enamorados se levantan, cosaca igualita a Terpel mira con desprecio a Lambel y se va. Mientras cosaco Zafael se dirige a Lambel.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: ¿Discúlpeme signorina, bambina, se te ofrece algo?

Lambel se encuentra tiritando pasmada por el frío y no responde la pregunta.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: Signorina, signorina. (Al ver que no reacciona le lanza un balón de playa que golpea a Lambel, esta lo toma y se lo devuelve con tan mala suerte que cae sobre el elixir de cosaco Zafael, y lo rompe).

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: (Furioso) Atolondrada signo-rina ¿usted sabe lo difícil que es conseguir ese frasco? Ese elixir. ¿Usted no sabe que es gracias a ese elixir maravilloso, como caído del cielo, que ya no sentimos frío si estamos en el frío, que este es nuestro caribe, cara'e.

COSACA IGUALITA A TERPEL: Caribe, caribeñísimo es el costo de cada frasquito de esos. Los productores ya se habrán tapado en plata. (sale)

LAMBEL: (Hipotérmica, azul) Ssss señor, ssss señora tranquilos, le va a dar un pa pa paro cardiaco. No se preocupe yo se lo pa pa pago.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: Yo se lo pago... ¿Acaso usted, boba signorina, habla con cualquier ruso, zarrapastroso, al que apenas le pagan el mínimo? No, no, no se preocupe no necesito su compasión, soy solvente... si quieres, vente... mira, aquí tengo más, tengo más. (Saca un montón de frascos del elixir, de su playera nevera portátil).

Vuelve a entrar cosaca Terpel, esta vez vestida más elegante con una Boa en el cuello y una tarántula de sombrero. Lleva un perrito, extrañamente parecido al cancerbero.

COSACA IGUALITA A TERPEL: ¿Vuelves a flirtear, con la extranjera, cariño? Buweno, igual, como ya no existen las ETS, ni las enfermedades contagiosas conexas... Mmm, es hora de cambiarse, cariño (coquetón, Cosaco idéntico a Zafael sale) tenemos audiencia con el resucitado Zar. Sí, con el elixir, lo resucitamos y lo reintegramos al poder, porque podíamos poder... (Por los animales, que Lambel mira con extrema curiosidad, al punto que su frío glacial ha desaparecido) Ah sí, las están vendiendo a buen precio y con créditos muy amplios, hay leones, tarántulas, unos tigres de bengala bellísimos, lobos, severos lobazos... como la selva en vivo se puso de moda.

LAMBEL: (Observando extrañada a cosaca igualita a Terpel, pregunta) ¿Y... si alguno de esos animales le hace algo?

COSACA IGUALITA A TERPEL: Ah, bah, bagatelas, no hay de qué preocuparse. El elixir lo arregla todo. Mire (toma la tarántula y la hace que le pique la mano). Ve, no me pasa nada mientras me tome el elixir a horas.

CANCERBERO: Guau, guau, guau.

COSACA IGUALITA A TERPEL: Chito, chitico, chitón... Cómo le parece, se había puesto a filosofar, llegaba a todo lugar, y hablaba, y advertía, y decía que era Tiresias, el sabio, el que advertía, el que decía que ya sin miedo a la muerte y al dolor, el hombre sería peor, que ese elixir acabaría con todas las especies, excepto con las personas, así decía

LAMBEL: (Vuelve a tiritar) ¿Y ento... to... tonces?

COSACA IGUALITA A TERPEL: Nada, le dimos sobredosis de elixir, y se volvió perrito.

CANCERBERO: (Deprimido, el pobre) Guau, guau, guau.

LAMBEL: ¡Ah, ya! ¡Ay, Ay! (De pronto, se mira aterrorizada la mano que tiene congelada, se toca los dedos y se caen uno por uno.) ¡Ah! Qué es esto, me desmorono. Alcánceme el dedo. No, no me pise el dedo.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: (Entrando a escena, de smoking, sobre esquís) Tranquila signorina (Recoge un dedo de hielo, lo chupa muy sensualité...), deje el escándalo, mmmm, eso no es ningún problema. Antes de que yo tomara el elixir vital. (Canta el coro del comercial: Este elixir comprarás, en tienda o centro comercial, y bello te volverás, así, tás, tás...) era un viejo decrépito de 80 años, postrado en una silla de ruedas. Mmmm y ahora, heme aquí, portentoso y viril. Ahora, míreme de arriba abajo, se me ha calentado lo que se me había helado

LAMBEL: Entonces me puede regalar un poquito de elixir para mis dedos.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: Pero un poquito no más. (Toma un elixir y lo rocía sobre los dedos sueltos de Lambel... Estos se empiezan a mover y se alejan de Lambel).

LAMBEL: ¡Ay, mis deditos! Se, se me independizaron...

COSACA IGUALITA A TERPEL: Además, señorita, venga y le cuento. Gracias al elixir que alguien se inventó, es muy bueno vivir para siempre, porque uno compra cualquier cosa a crédito y tiene tooooooooooda la vida para pagarlo. Como, por ejemplo, esta serpiente amaz... (Se queda en silencio por un momento). Cosaco. ¿Qué horas es?

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: Las cinco y cinco. ¡Ay! Por estar con esta insignificante boba, se nos pasó la hora de... (Se queda en silencio y mira a la cosaca igualita a Terpel que ha sido atrapada por la culebra y la está aplastando los huesos).

COSACA IGUALITA A TERPEL: ¡Ayuda, ayuda, ayuda, alcánceme el elixir!

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: No. Se me acaban.

LAMBEL: (Aterrorizada con la sangre que baña todo el escenario. Implora con un cántico al cosaco Zafael) Oh señor, ten piedad de ella. Oh señor, ten piedad... (Arrastrándose se acerca al montón de frasquitos. Súbitamente, se detiene. Toda brechtiana, suspende la acción. Efecto de distanciamiento, se dirige a primer plano de la escena) Pero, ¿qué estoy haciendo?, yo, un demonio; yo, un ser malo por naturaleza de la creación que me hizo existir como demonio; yo, ¿pidiendo compasión para con un ser vanidoso, frívolo y primario? Yo, que puedo gobernar las huestes del averno; yo, que impulso y empujo a la muerte para que cumpla su función; yo, que azuzo al asesino, que hablo al oído del corrupto, que espoleo al malandrín; yo, ¿pidiendo compasión contra una explotadora, animal? ¿Qué me pasa? ¿Por qué el mundo al revés, porqué el reino de la oscuridad sale a la luz y se deja deslumbrar? No, esto hay que corregirlo de raíz.

COSACO IDÉNTICO A ZAFAEL: (Saca una ak-47y le apunta a Lambel) ¿Ayuda? Ni lo intente, signorina. ¡Arriba las manos! El que al otro ayuda, se lo lleva el (pito de censura, a destiempo) putas. ¿Quién la manda a no tener su propia dotación? Y usted, usted, diablos, usted... (se toma, enajenado, todo un frasco, fondo blanco) No, no está mal... Hago méritos, mmmmm, venga acá, a mí las sin dedos me excitan... mmmmm. ¡No huyaaaa!

Cosaco idéntico a Zafael empieza a disparar a Lambel, que se escapa montándose sobre un par de esquís. Miman persecución. Al fin, Lambel, en tanga, sin dedos, muerta del frío, escondida, llega a un puesto de venta de minutos, atendido por alguien parecido al cancerbero. Hay un letrero que dice:

Que significa:

Lambel se esculca, busca en sus pertenencias, saca un frasco de bronceador Tanga, con el que intenta negociar con el parecido al cancerbero, saca bloqueador, saca gafas, saca paquete de shakiras, saca y saca, hasta mientras el parecido a cancerbero sostiene su no con la cabeza, hasta que Lambel levanta el muñeco y le saca la pila. Entonces, llama, no sin dificultad por la falta de tres dedos...

LAMBEL: AIck.. Hola... Hola, Terpel. Ay, ay, ay, desmayo. ¿En Cancán, sol, playa, brisa y mar? Hágame una transferencia, apárteme un hotel con piscina climatizada, barra libre y mucho, mucho tequilas No, no es que yo la esté pasando mal acás en las Bahamas... El clima está súper, la comida y la gente es tan amables Pero es tan tedioso... Por favor, Terpel... Terpels No tengo minuts mejor dicho, estoy muy ocupada, peros No sea malita... Es... es que estoy aburridas Ah bueno la verdad es que si estoy mals La gente se volvió loca con ese bendito... maldito elixir... ¿Cómo?.... Tú también... des... con... figurada? .. .Y que Zafaels cómo, que lo viols ¿25 veces? ¿Pero qué es todo esto? ¿Así de remal? O sea, o sea que nos está yendo es rebien... ¡¡¡Yupiiiiii, qué viva el mal!!! Bueno está bien, repito.... (Se corta la llamada. Mientras cambia la escena, se oyen ruidos infernales, risas, risotadas, vallenatos, reggaetones, etc.).

Escena 6. Crisis sky

Una oficina en el cielo. Una gran ilustración de un ojo en medio de un triángulo. Una ilustración de

un señor viejo, barbado. Una pantalla de tv, de 19’’. Hay neblina blanca… sonidos celestiales, tipo J.

S. Bach. Entra un santo, como gemelo de Zafael. Trae, en el hombro, como pirata a loro, una paloma

de la paz.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: (Tranquilamente saca una campanita y la hace sonar dos veces) Mis queridas.

Entran dos santas. Una similar a Terpel y otra análoga a Lambel

LAS DOS: (Se paran, muy elevadas, seráficas y oficiosas. Entonan en falsete suave)

Aquí estamos, aquí estamos

Jamás nos vamos

Y ya regresamos.

Nos has llamado

Nuestro amado

Y nosotras juiciosas

Y... hemos contestado.

(...)

ansiosas.

Santo, como gemelo de Zafael hace sonar la campanita otra vez. Suena fragmento del réquiem de Mozart

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: (En pose de santo de iglesia, susurra) Hermanas mías, hermanas pías, el cielo se nos está hundiendo.

SANTA, SIMILAR A TERPEL: (Alarmada) ¿Cómo es posible? Las nubes aún están en su lugar... pero... según el manual de gestión de riesgo, en estos casos es mejor mantener la calma... salida de emergencia en los costados, linterna, pilas, radio, botiquín, háganse debajo de los marcos de puertas y ventanas. Vamos todos a hacer un rosario, tomémonos de las manos... (Interrumpe santo, como gemelo de Zafael).

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: (Exaltado) ¡Hermana! (Se tranquiliza, dulce) No, no me refería a ello, santa dama, me refería a...

SANTA, COMO ANÁLOGA A LAMBEL: (Que ha estado distraída rezando una oración) Amén... ¿de qué estamos hablando?

SANTA, SIMILAR A TERPEL: (Condescendiente en exceso) De algún imperceptible hundimiento del que habla Zafael arcángel, apóstol, paladín y mártir... (A Santo, como gemelo de Zafael) De qué hundimiento, ¿reverencia?

SANTA, COMO ANÁLOGA A LAMBEL: Algo, algo había advertido al respecto. Y era predecible que a estas alturas.

Suena el teléfono rojo.

SANTA, COMO ANÁLOGA A LAMBEL: Buenos días. Usted se ha comunicado con el Cielo, es una bendición recibir su llamada, por favor escuche atentamente el siguiente menú. Para confesiones, procure marcar 1; para milagros, procure marcar 2; para canonizaciones, procure marcar 3; para destituciones e inhabilidades, procure marcar 4; para rastas y pederastas, procure otra vez... (cuelga).

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Silencio, recogimiento... Es una llamada al sky, por Skype. (En la pantalla aparece un aviso que dice: ¿desea aceptar esta videollamada?) Sí, acepto. (En la pantalla aparece un aviso que dice: ¿está seguro? Paternalmente, le responde...) Buena máquina, el recinto está bendecido, gracias por su interés en nuestra seguridad, es recíproco. acepto la llamada.

SANTA, SIMILAR A TERPEL: (Leyendo) Conexión establecida. ¿Me escuchan? ¿Sí? Yo no los escucho. San Lambel conecte el parlante (se escuchan), ¿aló. aló.? ¿Nos escuchan?

Conexión deficiente. De aquí para allá, lógicamente, el cielo escucha. Allá, en el infierno, parece que no hay sonido, ni retorno… así que vemos a los diablos que aparecen discutiendo.

TERPEL: ¿Ya está funcionando?, yo no veo ni (pitido de censura a destiempo) mierdas

LAMBEL: Esos cara'e (pitido de censura a destiempo. Esta vez, Lambel se queda callada, burlando al pitido)... cara pálida, ¿no va a aceptar la videoconferencia?

ZAFAEL: Ellos, ellos como siempre, dándoselas de importantes. Los muy... (Espera el pito de censura, juega con él) Gazmoños... santurrones. mojigatos.

LAMBEL: Engreídos, vamos a ver cómo les queda el... la cara, ahora que van de culo pa'l estanco (suena pito furioso, porque dejó pasar una completita).

TERPEL: Je, je, je, como viven en las nubes,...

Los tres diablos guardan silencio y se quedan mirando la pantalla..

ZAFAEL: (Disimulando) ¿Esto todavía no está prendido, cierto? (Desde el cielo, compungida, Santa similar a Terpel asiente y saluda a Terpel. Hacen movimientos sincronizados: Terpel se toca los cuernos y Santa similar a Terpel la aureola).

ZAFAEL: (Rompiendo el incómodo silencio) Qué gustazo, puritana alma...

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Pláceme en grandísima forma saludarle, docto señor Zafael.

ZAFAEL: Se le nota lo bien conservado. Eso por allá por el vergel sí que es una chim... (Pitido oportuno).

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Me sonroja, señoría. Usted no se queda atrás. Y aprovecha para mantener su bronceado, no se le notan los siglos de los siglos... Zafael: Qué... Usted es solo por adularme...

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: No, mi liviana esencia está exenta de tales dones... La verdad se le ve muy bien en alta resolución.

ZAFAEL: Usted también luce magnífico y eso que este aparato es de solo 12'' y analógico, porque aquí la tecnologías se nos demoran un poco más. Cuando está obsoleta, la mandan, las sobras.

TERPEL Y LAMBEL: ¿Qué? ¿sobramos? ¿A qué horas volvemos?

SANTA, COMO ANÁLOGA A LAMBEL: (Que durante la escena ha estado arrobada, hasta ojo aguado) Dejadlos... no se han visto en siglos. Eran. eran almas gemelas. Uno, lanzado al abismo, por creer que su belleza era superior... el otro a la diestra de él, porque su belleza era superior... ¿Cuándo fue la última vez?

ZAFAEL: Uf, fue cuando lo de las señales de humo.

TERPEL: Ja, arriba creyeron que le habíamos prendido candela al cielo...

ZAFAEL: Y eso, eso fue porque nos estaban llenando el infierno de almas de indios y de negros esclavos... ¡Qué superpoblación! Nos tocó llamarlos para que mermaran, no podíamos con tanto aborigen, con tanta etnia.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: No, dignísimo, la última vez fue cuando el código morse, el telégrafo, las cuerdas. Oh, aquello sí qué poético fue... Punto y raya, cruces y cruces...

ZAFAEL: De ahí me debe un par de cruces... Un par de almas que le recibí por incómodas allá... ¿Eran gais? Sí, no me crean tan... (Pitido eficaz)...

LAMBEL: Bueno sí, muy lindo el reencuentro, bonitos todos. ¿Podemos ponerle seriedad?

ZAFAEL: Gracias. Eso es tener cinco... dos dedos de frente... Comienza con los puntos a tratar.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: ¿Muchos? ¿Acumulación? ¿Diplomacia?

ZAFAEL: Eso es, diplomacia. Así es que uno le dice doctor a cualquier hijue... (pitido)... hiju'epito... Eso es, diplomacia, así uno se reparte el bien y el mal, el Frente Nacional, el eje, los aliados, el que llaman orden mundial. diplomacia... seamos diplomáticos, san Doctor...

TERPEL: Bueno, este es el caso... Hay un caos entre las dos empresas. Ya no distinguimos cuál es cuál. No se sabe cuál es el Partido Conservador, ni el Partido Liberal, por ponerme coloquial... (Especifica) las dos empresas.

LAMBEL: ¿Puedo preguntar algo? ¿Empresas? ¿Cuáles dos empresas?

SANTA, COMO ANÁLOGA A LAMBEL: Docta amiga, tu empresa y mi empresa. Son y no son ¿Sí me entiendes? (Santa como análoga a Lambel hace un dibujo en una hoja de papel y se lo pasa desde la escena a la pantalla. Lambel, recibe el dibujo en la pantalla).

LAMBEL: ¡Claro! Sí, sí. Corporación, cooperación...

ZAFAEL: Ejem... ¿Y.„ ¿Cómo les resulta el negocio? ¿Muchas almas?

SANTA, SIMILAR A TERPEL: Realmente... no sabemos qué ha causado la disminución tan dramática de almas, doctores... El purgatorio, la sala de espera, desocupada... Parece que ya nadie muere, y si nadie muere, es el fin... Y si es un fin, que no sea un fin en sí mismo, el temor a nuestro Señor no conmueve. Ay, ya nadie cepilla mis cabellos de oro, faltan ángeles en el coro celestial.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: He de decir, mi doctor interlocutor, que nosotros íbamos a buen ritmo. La tasa de crecimiento era la esperada, conforme a la explosión demográfica. Los chinos, no solo llenaron de mercancía el mundo, sino el cielo de sus amarillas almas... los chinitos. Made in China, dicen las etiquetas... Pero, de pronto, hay la escasez de almas. Se acabaron las almas muertas, para ser redentas, y se nos bajaron las rentas.

LAMBEL: (Picarona) Ah, cuánto lo sentimos...

SANTA, SIMILAR A TERPEL: Pero a nosotros, de repente... de almas, almas, lo que se dice almas no muchas hemos recibido. Pero sí hemos incrementado el número de suscriptores, de simpatizantes, de voluntarios, de dispuestos al pecado.

ZAFAEL: Sí, mi doctor, sí, la disposición por el mal ha crecido indescriptiblemente. Y como hay un productillo que ofrece la inmortalidad...

Es la nueva esencia

Para cambiar tu presencia,

Que arregla tu olor

Y te deja cual bella flor.

Tres aplicaciones

Que yo te obsequio,

Para que tu alma

Me des de premio.

LAMBEL: La dosis dura por doce horas.

TERPEL: Compran al por mayor.

ZAFAEL: El que se le olvida, se jode. Esos son los pocos clientes que llegan.

TERPEL: Entonces, así, tenemos la más grande multinacional.

ZAFAEL: Más prospera. Doctores, que las franquicias de esa antigua institución. Lambel: ¿La "baticueva"?

TERPEL: La vaticana... con su grandioso mercado de las absoluciones y los óbolos y las limosnas y los diezmos. dádiva.

ZAFAEL: Mientras que lo nuestro... Es líquido, como cierto elixir.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Hum, veo, veo, reputadísimo doctor y reputadisísimas doctoras. Así, que esa es la causa, así que han nos cortado el chorro. ¿Y, entonces? ¿Cuándo todos vayan para allá?, ¿qué pasará?

ZAFAEL: Negociaremos, mi grandísimo y ultrarreputado doctor, negociaremos, pero tendremos la caldera por el mango.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Siempre es bueno evitar los monopolios, doctor. Al fin y al cabo, nos necesitamos. Necesitamos repelernos, que nuestros siervos tengan, al menos, dos opciones: el blanco y el negro, el yin y el yang. no importa que el que está haciendo el mal, crea que hace el bien, y al revés. Evitemos los monopolios. Miti-miti.

ZAFAEL: No, eso no es moral...

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Moral es el arbusto de donde sacan las moras, para hacer el jugo de moras.

ZAFAEL: Ah, picarón... Bien, bien, vamos a pensarlo... ¿qué dicen?, ¿niñas? ¿Lo pensamos?

SANTA, SIMILAR A TERPEL: Doctor, si el hombre es bueno por naturaleza. Le desfiguran tantas tentaciones de la vida moderna. Tantas cosas innecesarias... tanta sensualidad. El hombre es espiritual. (Se insinúa con santo, como gemelo de Zafael) Por qué, por qué desde el origen no le enseñamos a discernir el bien del buen. es decir, lo bueno de lo. ay padre santo.

SANTO, COMO GEMELO DE ZAFAEL: Moral, hermana... desconecte. desconecte.

Desconecta la comunicación. Truenos, centellas, humo, fuego, ventisca temblor y más truenos. Apagón. Una luz como un relámpago titila en la oscuridad al ritmo de una voz de ultratumba que inunda toda la oscuridad.

VOZ DE PADRE SUPREMO: ¿A qué disputáis como doctores? Disputas, disputas, solo disputas. Ved, mirad en derredor y reconoced los síntomas de una nueva era, más liberal. Han cambiado las reglas, todo ha girado en u, se impone una nueva visión, mira, un cambio radical para que haya prosperidad para todos. Una nueva alianza verde que sea un polo alternativo, para que el centro democrático sea el más puro y conservador limbo.

Ángeles candorosos en trance, miran al cielo del cielo, cantan, como Alabaos.

Oh misterios

Oh verdades

Oh palabras signadas en clave

Parábolas

A parar bolas a las parábolas

Los designios y lenguajes del señor

Como siempre

Inescrutables

Loado sea el señor

Loado, loado

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Escena 7. A otra cosa mariposa

Al fondo, contra el biombo, un cuadro de gordos de Botero, pintado con marco dorado. Burgués, potentado, a lo "yo vendí al contado", barrigón, pipa. Zafael analiza las notas de un periódico.

ZAFAEL: Cómo que nadie muere, cómo que nadie muere. Si no hay muertos, no hay almas, ni hay infierno...

TERPEL: (Con una vaporosa bata rosa, copa de licor amaretto) Se matan como nunca, se hieren, pero toman el elixir y no mueren.

LAMBEL: (Que estrena prótesis en sus dedos amputados. Viste tonos plateados) El adulterio, el incesto, la sodomía, el robo, la sapería. todos los antiguos pecados, han vuelto, a todos nos han cobijado. Vivimos el éxtasis del mal. Pero el elixir no los deja morir.

ZAFAEL: Y sin muerte, estamos peor que antes, ese no es el negocio. Era mejor cuando era peor.

TERPEL: (Se abanica) Ya nadie produce nada. Uuuuf...

LAMBEL: Elixir dependientes, es una plaga. Por allá dicen, un azote social...

TERPEL: Acabó con los cultivos ilícitos. Ya no se produce coca, ni heroína...

TERPEL: Solo queda lo del elixir... y el fútbol, el opio del pueblo...

ZAFAEL: Los gringos descubrieron la fórmula, la patentaron ellos y nos montaron la competencia. Lo producen en sus grandes marcas. Hay elixir Coca-Cola, elixir Apple, elixir Nike, elixir Microsoft, y el que es peor, elixir, MacDonald's, mejor dicho...

LAMBEL: Los chinos, en cambio, producen elixir Coca-Cola, elixir Apple, elixir MacDonald's, elixir Microsoft, a céntimo.

TERPEL: Acabaron con todo, todo lo deforestaron. Es el apocalipsis del apocalipsis, reina la desolación y la destrucción, los ríos secos, los mares contaminados, los nevados deshielados. Pero nadie muere.

LAMBEL: Y, además, de las pocas que han caído, hay tal confusión, no se sabe qué almas son de aquí, ni cuáles de allá. Zafael: Pero... ¿de nada? ¿Nada? Terpel: De la nada, nada sale... Zafael: Eso es del Rey Lear. No se vale. Es plagio... Terpel: Entonces, de nada, son inmunes a todo.

ZAFAEL: Eso no es normal... Hay que encontrar una explicación... Un científico... No un doctor, no, ya saben, doctor se le dice a cualquier hiju'e (no suenan los pitos, se queda esperando). Ya ni operador de efectos tenemos... Un científico, un señor sabio, que no sea resabiado. (Todo deprimido, Zafael echa una línea de algo blanco, que aspira sonoramente). Ay, qué estrés.

Débiles efectos de sonido de tormenta, rayos, truenos y esas cosas que ya no asustan a nadie. Gira la escena. Lambel busca un científico entre el público, saca a uno de los espectadores.

Escena 8. Asamblea científica

LAMBEL: Vamos ahora buscar un científico experto en el tema que nos cuente qué es lo que está pasando. Mmm... Señor. ¿Es usted resabiado? No, ah bueno...

Le pone una bata blanca, le da una lupa que le pide ponérsela en el ojo, para deformarlo, y lo ubica en una posición corporal típica de los médicos y expertos de la ciencia.

LAMBEL: (En gesto teatral secreto, susurrante alto) Usted solo dice que sí a todo ¿promete? Mire que si no, se tira el sainete. Espectador: Sí.

LAMBEL: Buenas tardes, comunidad científica aquí reunida. Le damos la bienvenida a nuestro foro académico "por qué ya nadie se paila, y todos sí bailan". Y comenzamos con una esclarecida voz... (Al espectador) Usted es una espontánea y esclarecida voz, ¿cierto?

ESPECTADOR: Sí.

LAMBEL: Positiva, propositiva. ¿Verdad? Espectador: Sí.

LAMBEL: Positivista a más no poder. ¿Cierto? Espectador: Sí.

LAMBEL: (Al público) Bien, muy bien, le recordamos a la comunidad científica aquí presente, que nuestro experto, aunque no es doctor, tiene doctorado. ¿Eso es cierto, doctor? Espectador: Sí.

LAMBEL: Y dicen también que los borrachos, los niños y los científicos como usted nunca dicen mentiras. ¿Es cierto eso? Espectador: Sí.

LAMBEL: ¿Es verdad que, en esta como en otras ocasiones, la ciencia está haciendo todo lo posible por encontrar la cura, para una muerte segura? Espectador: Sí.

LAMBEL: Doctor, seguramente usted, después de tantos años de estudios, se ha preocupado por el bienestar de los habitantes del mundo, ¿usted cree que el pudor puede ser una herramienta educativa para el control de ésta pandemia?

ESPECTADOR: Sí.

LAMBEL: Y lo contrario, ¿también? Espectador: Sí.

LAMBEL: O sea, que es incoherente. ¿Usted es incoherente porque la realidad es así? Espectador: Sí.

LAMBEL: ¿Es verdad que quiere salir huyendo de esta entrevista, y volver a su silla? Espectador: Sí.

LAMBEL: Pero, antes de irse, ilustre a esta abrumada asamblea científica... ¿No es verdad que en esta como en otras ocasiones han agotado las fuentes hídricas, la fauna y flora de las reservas naturales en busca del compuesto que hace falta para reproducir "el elixir de la eterna juventud"?

ESPECTADOR: Sí.

LAMBEL: Bien, bien, no hay más que decir. Es contundente, es certero, ilustrado. Sin tal epistemología, tal gnoseología, no hubiésemos podido poner el contexto esta delicada situación. Ahora, que ya lo sabemos todo. ¿Iba a agregar algo, aventajado y locuaz científico?

ESPECTADOR: Sí.

LAMBEL: ¿Cómo dice? (Se le acerca y simula que le escucha en secreto. Al público) ¡¡¡Doctor!!! Ah, sí, sí. Sí, pero no. Mejor dicho. No, es que. ¿no era voluntario? ¿Cómo me va a cobrar honorarios? Pero, pero. Bueno, vamos a hacer colecta de denarios, entre toda la comunidad científica, para pagar el honorario al sabio, que, obviamente, nos va a donar todo lo recogido, a la organización, ¿cierto?

ESPECTADOR: Sí.

Lambel hace la señal a Terpel, para recoger los denarios en una cacerola o recipiente apropiado, mientras ella hace otro tanto. En esos momentos, vuelve a aparecer Zafael, deprimido, decadente, alcoholizado por el éxito de su empresa.

Escena 9. Finis terrae

ZAFAEL: Tenemos que resolver el asunto. Cancerbero: Guau, guau.

ZAFAEL: ¿Tú qué haces aquí? ¿De dónde vienes?, todo cargado de... ¿Has estado vagando por el mundo como cualquier perro vagabundo? (Se derrumba) Aaaay, mi cancerbero del alma, cuanto nos has hecho falta. Mira, mira que. Yo a usted te quiero, mi hermano, como a un hermano... No, no, no es cierto que lo haya tratado como a un perro... Todo, todo se nos voltió. Quedamos con el Cristo de espaldas. Por hacer más, fue menos. Nos volvimos potentados, pero vimos que el dinero no resuelve nada... Los ricos también lloramos... mi canchocerbero... No encontramos razón a la vida del infierno, nadie llega. La gente se liberó del miedo. Como cualquier dios pagano, la gente ahora es eterna.

CANCERBERO: Guau, guau.

ZAFAEL: Ah, tú, qué sabes de las penas, cuando son del alma... estos huesitos, estas carnitas... me duelen, me duelen... y entonces, ¿qué vamos a hacer? ¿Qué dices? ¿Qué nos toca, de nuevo, aliarnos con Él? ¿Y desaparecer el elixir? (Vocifera, a Lambel y a Terpel, que recogían aportes) ¡Vengan, vengan, que el sucio dinero no lo es todo! Es apenas el noventa y nueve por ciento...

CANCERBERO: Guau, guau.

TERPEL: Canchosín...

LAMBEL: A gu gu...

ZAFAEL: (Cuenta los dividendos) Bueno, las ganancias, mientras tuvimos el monopolio, con esto nos pueden durar... Podemos tener los hornos con energía solar, así no gastamos en gas, ni en derivados del petróleo. Sí, cuando estoy borracho, me vuelvo lúcido... Podemos ser un infierno más moderno, un infierno verde, más ecológico. Incluso, podemos incitar al veganismo, ya que las vacas ni los cerdos ni las gallinas tienen alma...

TERPEL: ¡Eso, eso! Y podemos... negociemos con Él para que esto sea un infierno con distintos niveles de atención.

LAMBEL: Eso es, que ellos no confundan a los pecadores, que no haya solo perdón y olvido. Zafael: Eso, que se haga la justicia transicional. Qué importa la impunidad, qué importa la inmunidad.

TERPEL: Eso, que pasen una temporadita por el infierno, como en casa por cárcel, y que después, que se vayan extraditados para su cielito lindo. Lambel: Eso, así vamos con el gaga-gana.

ZAFAEL: Negocio para todos. Volvamos a dejar que la muerte haga su trabajo. Vamos a crear un nuevo elixir: el antielíxir, más potente, más engañoso. Diremos que con una simple dosis, a mitad del precio más bajo, dobla... qué dobla, quintuplica el tiempo de efecto. Y cuando menos se lo esperen... zas, a la cuevita.

TERPEL: Y preparémonos, porque va a haber congestión...

LAMBEL: Y aquellos, ¿qué dirán aquellos de más arriba?

ZAFAEL: Que la moral es una mata de donde de sacan las moras para el jugos

Finis terrae

Orientación de proceso de creación,

acompañamiento y estructura

dramatúrgica: José Domingo Garzón.

Mayo 3 de 2014

. Universidad Pedagógica Nacional. Licenciatura en Artes Escénicas. Proceso autónomo de creación, 2014 Estudiantes: Diego Muñoz, Katherine Martínez, Samantha Gutiérrez