Piaget y Bourdieu: elementos teóricos para una pedagogía ciudadana

  • Álvaro Moreno Durán
  • Faustino Peña Rodríguez
Publicado
2011-02-13
Aunque Piaget no fue especialista en los temas de la influencia de los medios sociales y culturales como adquisiciones de los esquemas de la inteligencia de los individuos, subraya que para él la socialización, si es fundamental. De ahí que la familia, la escuela o la nación a la que el individuo pertenece, desde la niñez hasta la adolescencia, es indispensable en la construcción de su inteligencia. Por tal razón haciendo una analogía de este principio con un concepto bourdiano como el de habitus, se puede proponer que los enunciados del psicólogo contribuyeron a la elaboración de este concepto. En consecuencia, el ejercicio consiste en determinar cuáles son los elementos en los que coinciden Piaget y Bourdieu, en cuáles no y cómo influyen en la construcción de una pedagogía ciudadana.
Moreno Durán, Álvaro, & Peña Rodríguez, F. (2011). Piaget y Bourdieu: elementos teóricos para una pedagogía ciudadana. Revista Colombiana De Educación, (60), 152.160. https://doi.org/10.17227/01203916.847

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Piaget y Bourdieu: elementos teóricos para una pedagogía ciudadana

Piaget and Bourdieu: Some Theoretical Elements for a Public Pedagogy

Álvaro Moreno Durán*
Faustino Peña Rodríguez**

*Doctor en Sociología, Universidad de París VIII. Exdirector del Instituto para la investigación de la educación y el desarrollo pedagógico IDEP. Profesor del doctorado en derecho de la Universidad Santo Tomás de Aquino. Bogotá. Correo electrónico: moreno_alvaro@hotmail.com
**Candidato a Doctor en Educación. Profesor de la Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá. Correo electrónico: fapero82@yahoo.es

Recibido: 14-ene-11. Arbitrado: 20/06/11


Resumen

Aunque Piaget no fue especialista en los temas de la influencia de los medios sociales y culturales como adquisiciones de los esquemas de la inteligencia de los individuos, subraya que para él la socialización, si es fundamental. De ahí que la familia, la escuela o la nación a la que el individuo pertenece, desde la niñez hasta la adolescencia, es indispensable en la construcción de su inteligencia. Por tal razón haciendo una analogía de este principio con un concepto bourdiano como el de habitus, se puede proponer que los enunciados del psicólogo contribuyeron a la elaboración de este concepto. En consecuencia, el ejercicio consiste en determinar cuáles son los elementos en los que coinciden Piaget y Bourdieu, en cuáles no y cómo influyen en la construcción de una pedagogía ciudadana.

Palabras Clave: Inteligencia, habitus, Pedagogía, Pedagogía ciudadana, Educación.


Abstract

Despite of Piaget was not a specialist in topics such as influence of social and cultural means as acquisition ways of individuals' intelligence scheme, he underlines that this socialization is critical. For this reason, the individual and his or her family, school and nation are essential to build their intelligence from childhood up to adolescence. As a result of that, and creating an analogy of this principle related with a Bourdieu notion as habitus, it is possible to suggest that psychologist's terms contributed to build this concept. Therefore, the exercise is to determine which the elements are where Piaget and Bourdieu match up and do not and how do they have influence to build a public pedagogy.

Keywords: Intelligence, habitus, pedagogy, public pedagogy, education.


Introducción

En la tesis del desarrollo de la inteligencia planteada por Jean Piaget además de los factores internos se pueden subrayar los factores externos al individuo los cuales transportan a reflexionar sobre los contextos o espacios geográficos, sociales y culturales y su influencia en la genética de la inteligencia piagetiana que pretende explicar la inteligencia universal en la historia de los conocimientos. Entre los factores externos e internos al individuo que el autor hace alusión se encuentran la afectividad, la madurez biológica y las transmisiones socioculturales; es este último factor el que interesa examinar, puesto que a pesar de que su investigación no profundiza en él, sí alude al tema y da pistas para la construcción conceptual que junto con otras corrientes constructivistas1 como la planteada por Vigotsky y Bourdieu, pueden conducir a un marco teórico que se aproxime al campo de la Pedagogía Ciudadana, como aporte estratégico a la consolidación de una cultura de la misma. Pedagogía que se conceptualiza como prácticas sociales que realizan los colectivos y los individuos en el espacio público, lo que evidencia que el desarrollo de la inteligencia y los habitus son fundamentales en la construcción de prácticas sociales y manejo del espacio público con miras a la regulación y autorregulación que posibiliten y mejoren la convivencia.

Estas prácticas sociales están mediadas tanto por el nivel de desarrollo de la inteligencia como por las incorporaciones culturales que hacen los individuos a lo largo de sus vidas, lo que conlleva a analizar los procesos sociales que se hacen en uno y otro sentido. Una Pedagogía Ciudadana tiene que ver con aspectos cotidianos como las formas de ser ciudadano, de acceder a derechos y deberes, de protestar ante violaciones de estos, situaciones que denotan que tales aspectos se construyen permanentemente. Por lo tanto, las instituciones pueden influir en esas construcciones sin dejar de lado que los cambios que se busquen se encontrarán siempre con los habitus que los individuos y colectivos tienen incorporados y que en la medida que ello se dé, las propuestas lograrán legitimidad.

En el desarrollo del nivel de inteligencia, los factores externos entendidos como los contextos sociales, permiten pensar en Piaget y Bourdieu como dos autores que plantean posiciones relacionales. Piaget se centra en los esquemas operatorios que posibilitan que el individuo construya y mecanice operaciones y a partir de allí, cree nuevos esquemas; considera que estos factores son naturales o espontáneos (Piaget, 2001) y que la familia o la escuela pueden ayudar a fortalecerlos, pero no se derivan de ellas, situación que aunque no es contraria totalmente al habitus bourdiano sí presenta diferencias.

El segundo autor hace referencia a los habitus, los cuales analiza como estructuras estructurantes (Bourdieu, 1997) esto es, que hacen mella en el individuo, lo disponen a funcionar en el mundo social pero al mismo tiempo, sus habitus influencian y ayudan a construir el mundo que le rodea.

Fundamentos teóricos comunes y sus diferencias

El constructivismo piagetiano plantea que "...existen innegables <mecanismos comunes> entre las explicaciones biológicas y las explicaciones psicológicas de la adaptación general e intelectual" (Piaget, 1985: 24). Esta tesis se centra en la relación con el pensamiento cuyas etapas se construyen en un modelo de equilibración donde los conceptos de adaptación, asimilación y acomodación se construyen mediante esquemas. Tesis que se sustenta en el principio de Piaget que denomina constructivismo genético, que de acuerdo a sus estudios, consiste en el desarrollo cognoscitivo del individuo como parte de formas hereditarias elementales que después son construidas por el mismo, mediante un proceso psicogenético. Lo interesante de esta perspectiva teórica es que muestra que la inteligencia es una adaptación. Para aprehender sus relaciones con la vida en general se trata por consiguiente de precisar qué relaciones existen entre el organismo y el medio ambiente (Piaget, 1985: 14), relacionando los aspectos endógenos e individuales, esto es lo que Piaget denomina la equilibración, son las respuestas a las secuencias que frente a la realidad el individuo tiene que sortear cuando de resolver problemas se trata. Propuestas que tiene que dar al contexto exterior y que lo perturba hasta regresar nuevamente al equilibrio.

Resulta interesante recordar de Piaget la construcción interaccionista que explica la mecánica del constructivismo cognoscitivo del sujeto por la relación con el medio ambiente a través de un movimiento reciproco del sujeto cognoscente y el objeto cognoscible. Dicho de otra manera, la organización y adaptación es una constante del individuo, la primera controla el intelecto y la segunda tiene una función en el caso de la asimilación y acomodación.

Con base en lo anterior, nuestro autor plantea dos postulados, el primero señala que "todo esquema tiende a asimilarse, es decir, a incorporar los elementos exteriores a él compartibles con su naturaleza" (Piaget, 1990: 9) y "todo esquema de asimilación se encuentra obligado a acomodarse a los elementos que asimila; es decir a modificarse en función de sus particularidades" (Piaget, 1990: 9). A pesar de que en estos presupuestos teóricos del psicólogo lo colectivo queda supeditado al sujeto, el constructivismo es enunciado y posteriormente es aproximado a lo social, como lo hacen Vigosky y Bourdieu. De tal manera, que hipotéticamente se podría decir que es posible que los esquemas de los cuales habla Piaget hayan sugerido los fundamentos del concepto de habitus de Bourdieu, aportando a las ciencias humanas, la noción de construcción social, histórica y dialéctica entre el colectivo y el individuo, aislándose en ese aspecto de lo biológico.

La teoría bourdiana comparte la idea de construcción de "esquemas", que para Piaget aparecen como principio de la lógica y se desarrolla antes que el lenguaje, producto de las relaciones sensoriales motrices del bebé, mediante la interacción e interrelación con el medio, en particular con el sociocultural. De la misma forma, el concepto de habitus hace referencia a un conjunto de huellas que han sido adquiridas, de propiedades resultantes de ciertos saberes y experiencias, propiedades que se interiorizan y se incorporan de tal manera que no son indisociables del ser individual, tal como son las características físicas, pero ¿cómo se interiorizan y cómo se fijan? Ahí es cuando se supone que las estructuras o constructos mentales aparecen en forma de esquemas que posiblemente pueden aproximarse al proceso piagetiano de la asimilación y la acomodación, pero lo novedoso en el concepto de habitus, es que este se interioriza en lo que Bourdieu llama el habitus primario; es decir, se adentra todo un orden cultural y social (Bourdieu, 1988) heredado de sus antecesores y de su contorno, formateando al individuo como a un "disco duro"; en últimas, poniéndole la impronta de su origen social.

Con base en la anterior analogía, una vez más el estructuralismo genético de Bourdieu, es constructivista y se asemeja a la propuesta de Piaget, con la diferencia de que el sociólogo propone un constructivismo social en donde el individuo y el colectivo hacen una pareja inseparable de interrelaciones estructuradas y estructurantes.

Bourdieu no centra sus análisis en la construcción de la inteligencia, pero sí sobre cómo se construye la estructura interna del individuo y para ello el concepto de habitus en tanto disposiciones mentales resulta fundamental. El sociólogo le presta atención a la idea de lo genético cuando hace referencia a la epistemología genética o investigación de las capacidades cognitivas y lo que significa este proceso en la parte que corresponde a la génesis del pensar en el ser humano, que de acuerdo a Piaget, se despliega desde una base genética mediante estímulos socioculturales, estableciendo unas estructuras que desembocan en otras estructuras cada una con su propia génesis. Y su elemento común es el pensar que se configura por la información que el sujeto va recibiendo de manera activa aunque aparezca pasiva. La similitud entre estos principios se manifiesta en lo genético, lo cual aparece en el soporte de su teoría, específicamente en su pilar estructuralista.

Esta definición se manifiesta en su obra cuando busca dentro de la estructura al individuo como origen de lo colectivo y a su vez, producto del mismo, individuo que construye genéticamente una estructura interna gracias a lo asimilado del exterior. La estructura interna es activa puesto que es una estructura estructurante, esto es, que el individuo con base en sus conocimientos interiorizados y asimilados desde la infancia, es "alimentado" desde el contexto social, a través de la familia, la escuela, su barrio o su país, lo que hace que sienta las bases de su estructura interna, que posteriormente, con la consolidación de un habitus secundario sea susceptible el plantear cambios de su propio entorno social, de su propio campo social diría Bourdieu. Este campo que también lo expone el sociólogo como una estructura externa al individuo y que tiene como una de sus funciones, la de presentar un conjunto de elementos o capitales que se heredan, que se suman, se restan o multiplican, forma definitivamente la estructura interna del individuo. Con estas explicaciones, Bourdieu llega a las raíces o a los "genes sociales" tanto del individuo como del colectivo que dan cuenta del origen acumulativo de los capitales sobre los cuales se erigen las diferencias sociales contemporáneas.

El uso del método dialéctico entre la relación del individuo y su contexto externo, entre el habitus y el campo y su inseparable interrelación según Bourdieu, pudiera ser una diferencia notable entre estos autores, pues el sociólogo hace que lo externo vaya más allá de los estímulos culturales y lo convierte en vía explicativa. Por ejemplo, sobre el tema del éxito escolar, sus investigaciones sustentaron que dicho éxito depende de la capacidad adquisitiva y por supuesto, de los mecanismos de distribución de los capitales de determinada sociedad como el económico y cultural. Habría que establecer la relación, si existe, entre la adquisición de capitales y los estímulos de la inteligencia para poder hablar en esta materia, de elementos comunes.

Elementos pedagógicos de Piaget y Bourdieu

Otros elementos susceptibles de ser comparados entre los autores citados, son los pedagógicos, de los cuales se hará naturalmente, unas generalidades dado lo basto de la obra de estos científicos sociales.

Piaget señala que la adaptación y asimilación como etapas son esenciales en el proceso de aprendizaje y por ende de la enseñanza y que en ese proceso se funde la dimensión genética y evolutiva con la práctica psicológica y pedagógica. El psicólogo incide en la Pedagogía y hace que esta parta de la concepción constructivista y proponga que en el proceso del conocimiento, el niño con relación a su contexto, depende de los esquemas o estructuras operatorias de su mismo pensamiento. Este presupuesto que el llama Pedagogía Operatoria, consiste en favorecer el desarrollo de dichas estructuras, el hacer de guía, ayuda o acompañamiento para que el niño construya sus propios esquemas y sistemas de pensamiento, siguiendo de alguna manera la lógica del orden proporcionado por el ensayo y error al interpretar cierta realidad. Aquí, subraya Piaget que el papel del sujeto en el proceso de aprendizaje es activo, conclusión importante en el aporte a las ciencias de la Educación y perspectiva de la cual se derivaron otras tendencias y prácticas pedagógicas. La escuela por lo tanto, siguiendo este orden de ideas, cumpliría con el papel de estimular el desarrollo de las aptitudes intelectuales del niño, mediante unas pedagogías pertinentes, evitando la enseñanza y aprendizaje de conocimientos mecánicos y promoviendo su descubrimiento personal.

Con estos elementos pedagógicos piagetianos concuerda Bourdieu, los cuales hacen parte del proceso constructivista del aprendizaje activo que el último a partir del concepto de habitus considera construcción de la estructura estructurante y del aprendizaje del contexto, con las diferencias anteriormente anotadas. Sin embargo, Bourdieu hace énfasis en que ese aprendizaje del individuo y el éxito escolar del mismo, depende en buena medida de la adquisición del capital cultural y capital escolar que inicialmente hereda la persona mediante su familia, el barrio, el pueblo y su patria. Aquí se habla de capital cultural o escolar, cuya configuración y dinámica es análoga a la economía, pues del volumen y calidad adquirida en la distribución puede depender el éxito del aprendizaje de un estudiante. Es decir, que en principio todos tendríamos la misma capacidad de aprendizaje, la diferencia consistiría en cuánto de esos capitales le corresponde a cada quien. Por supuesto que ese interrogante conduce genéticamente a revisar los patrimonios culturales de la sociedad a la cual pertenece el individuo o el grupo y de nuevo preguntarnos ¿cómo ha sido la acumulación originaria y cómo se ha transmitido o reproducido estos capitales? De esos análisis podrán emanar explicaciones a la trayectoria escolar de un estudiante o de una sociedad en cuanto a sus logros, metas y éxitos intelectuales.

Aportes teóricos a la pedagogía ciudadana

Desde el ejercicio teórico y comparativo entre los autores señalados, se plantearán los elementos pedagógicos que pueden ser un aporte a la Pedagogía Ciudadana.

En primer lugar, se define la pedagogía ciudadana como las prácticas sociales que un colectivo realiza en el espacio público a manera de comportamiento que se repite sistemáticamente a través del tiempo, inculcando o reafirmando en sus congéneres una determinada conducta. Estos comportamientos pueden ser positivos o negativos, deliberados o no. Además, es posible que transgredan las reglas o normas, pero cumplen con la tarea de orientar el comportamiento de las comunidades.

En segundo lugar, a manera de hipótesis, se podría establecer que los procesos de pedagogía ciudadana conducen a consolidar una cultura, que hoy día se denomina cultura ciudadana y que hace parte de las agendas de los gobiernos en las ciudades.Esta pedagogía es un proceso de vital importancia para la convivencia de una comunidad y para el desarrollo de la misma en tanto se trata de la regulación mutua de las relaciones sociales y culturales.

Desde una perspectiva teórica, algunos elementos que permiten contribuir a la construcción de un marco teórico de los componentes de este campo son los siguientes:

Las trasmisiones socioculturales y el habitus de una Pedagogía Ciudadana

Uno de los aportes a la Pedagogía hechos por Piaget es la explicación que da a las transmisiones socioculturales como elementos estimulantes de la construcción de operaciones lógicas, fundamento de la inteligencia humana. Pero como se dijo, estos elementos se presentan previos a un proceso de la asimilación y acomodación a una determinada edad. Lo cierto es que cuenta el espacio físico y cultural, lo que nos remite a reflexionar que sobre la Pedagogía Ciudadana pesa, de alguna manera, el rol de estímulo y junto a ello la inculcación de conductas para los niños y para los adultos (agregado nuestro) de elementos sobre los cuales se construyen esquemas que el individuo va interiorizando gracias a los ejemplos de otros, que ejercen unas prácticas sociales determinadas. Es decir, que el espacio público con sus agentes actuaría como una escuela a cielo abierto, que además de estimular, reproduce esquemas de conducta que se constituyen habituales y normales al punto de volverse legítimos, claro dependiendo de la Pedagogía Ciudadana que se opere.

La reproducción obedece más al planteamiento del concepto de habitus el cual actúa como ciertas herencias culturales que se comunican y asimilan en el individuo tanto en el habitus primario, como en el secundario y que construye de igual manera un habitus colectivo. Hace parte de la Pedagogía Ciudadana cuando concuerda en los estímulos exteriores al individuo piagetiano, en la dinámica de trasmisión de un conjunto de ejemplos producto de las prácticas sociales. Bourdieu le concede importancia a esta Pedagogía porque a través de ella, se inculcan no solamente conductas sociales, sino estilos de vida de una sociedad, las cuales pueden estar determinadas por los capitales cultural, social, simbólicos entre otros, de un determinado grupo social, pero sobre todo, se continua reproduciendo un orden social establecido, volviéndolo natural y legítimo.

Es la Pedagogía ciudadana un camino eficaz de la transmisión de habitus, en forma de reglas, normas, conductas y sentidos práctico y estético que con el tiempo se pueden volver institucionales y hacer parte de un imaginario colectivo manifiesto en identidades que no necesariamente son positivas.

El constructivismo de la Pedagogía Ciudadana

El constructivismo prioritario en las obras de Piaget y Bourdieu es un concepto importante para la Pedagogía Ciudadana puesto que las relaciones del ciudadano son construcciones sociales cuyos constructores son los agentes de una sociedad. Con estas relaciones se establecen las reglas del juego en la práctica sobre un espacio físico y social. Por ello, la Pedagogía social es dinámica y se construye o se deconstruye dependiendo del juego de intereses de un campo social. La Pedagogía puede ser promovida por las instituciones como el Estado, las escuelas, o las empresas entre otras, pero la condición es que sea dirigida a los individuos que la conforman mediante prácticas sociales y cotidianas.

Un trabajo de Pedagogía ciudadana determinado, planeado y programado puede desarrollarse gradualmente con el apoyo de la investigación, la didáctica y la interdisciplinariedad especialmente con las ciencias de la Educación y la ciencia política el cual coadyuve a promover los principios de la democracia participativa.

La Pedagogía Ciudadana un camino para el capital social

La Pedagogía Ciudadana busca construir un lenguaje y por ende, un sentido que favorezca los procesos de desarrollo de los seres humanos. Estos procesos durante décadas se encomendaron a la escuela; sin embargo, mostró límites para llevar a cabo la tarea, sobre todo, por su tendencia a privilegiar la operativización de ciertos aspectos de la cognición con relación a la comunicación; al centrar su acción en el aprendizaje, las competencias, los desempeños y resaltar la universalidad del lenguaje, las conductas y normas sociales dejó de lado los aspectos socioculturales particulares en el que estos se dan prevaleciendo las operaciones que el individuo realiza para sí y consigo mismo. Esta perspectiva de la cual Piaget es uno de sus exponentes, deja de lado los aspectos comunicativos del lenguaje como posibilitador de lo social. Bruner (1990) plantea que el niño aprende a usar el lenguaje antes que aprender el lenguaje per se; es decir, en esta postura prima el aspecto comunicativo del lenguaje antes que el estructural "frente a la predominancia de lo estructural (Chomsky, Piaget) el giro se produjo cuando los aspectos sociales del proceso de adquisición se hicieron obvios" (Garton, 1994: 27)2.

El hombre a través del lenguaje se hace humano, desarrolla su individualidad y su sociabilidad valiéndose de las cogniciones y los contextos, la facultad del lenguaje se encuentra en él pero solo la desarrolla en los contextos en los que se inserta, produciendo cultura y haciendo parte de la producción de la misma.

Posturas como la de Piaget privilegian la representación y la inteligencia, dejando a un lado la interacción social; esta se convierte en el vehículo que hace posible la transmisión dinámica de la cultura en perspectiva histórica (Garton, 1994). Mediante las interacciones se construyen fenómenos sociales producto de simbolismos desarrollados por los individuos y los grupos a través de los cuales se realiza la creación, producción y negociación de los significados, definiendo así las dinámicas sociales e individuales. Lo social es una propiedad impresa por los individuos y grupos sociales a determinados objetos, para el caso de Marx dichos objetos son los medios de producción, cuya relación con ellos genera determinado orden social. De lo cual se podría deducir que dependiendo de las relaciones de los individuos y los objetos sociales construidos como lo es la propiedad y la dependencia de estos, podría surgir una cultura específica, tal es el caso del capitalismo. Por lo tanto, siguiendo este orden de ideas, se puede decir que una forma de reproducción y sostenibilidad del capitalismo es su pedagogía social que fundamenta esta cultura específica; por ejemplo, las relaciones entre grupos, las políticas de gobierno, las actividades escolares aspectos enmarcados dentro de la Pedagogía Ciudadana.

Las interacciones sociales no están exentas de dificultades. Siguiendo a Weber -citado por Sánchez, s.f: 38- las sociedades tienen unas características específicas tales como: crean significaciones, valores e ideales lo cual les permite vivir, dar sentido a las cosas y a las vidas de sus grupos e individuos, lo cual no se encuentra totalmente determinado, sino que da lugar a la diversidad y a la imaginación social e individual.

De otra parte, la Pedagogía Ciudadana tiene una estrecha relación con la escuela. Desde la Sociología de la Educación durkeimiana aparece la escuela como la principal institución socializadora y reproductora de una sociedad. Lo que quiere decir que las relaciones individuo-estado deberían estar reguladas por estas instituciones, las cuales moldearían al individuo y al colectivo de acuerdo a unos principios preestablecidos. Teniendo en cuenta que la educación escolar puede y debe ayudar en el proceso de crear y re-crear, producir y re-producir, interpretar y re-interpretar la cultura y es uno de los medios fundamentalespara la democratización de la sociedad, la Comunicación y la participación individual y social. Luego la Pedagogía Ciudadana que se supone se da en un contexto extraescolar propone la tensión con la escuela en el sentido de su relación hacia unos fines comunes. Por ejemplo, surge la inquietud sobre ¿cuál sería la relación y el tratamiento de la violencia escolar de la calle y la del aula? En este sentido, cabe preguntar, ¿la escuela es la reproducción del contexto externo en el caso de la violencia? ¿Se interiorizan los factores de violencia que se generan en el contexto externo y se reproducen dentro de la escuela? De ser así, ¿dónde se entrarían a hacer las posibles correcciones: en la calle, en la escuela o en ambas? y ¿qué papel cumpliría la pedagogía ciudadana?

Piaget y Bourdieu concuerdan en que el sistema educativo es una instancia de aprendizaje mediante acciones pedagógicas. Sin embargo, el aporte de Bourdieu al planteamiento piagetiano para el caso cultural en el proceso de aprendizaje sería el de tener en cuenta la Pedagogía Ciudadana como un escenario determinante en el aprender del individuo. De hecho en la Educación se incorporó la discusión sobre el currículo oculto y su influencia en los procesos de aprendizaje en el aula.

Los retos de las instituciones educativas están asociados a tener en cuenta los aportes de estos teóricos en la construcción de marcos interculturales apoyados en aperturas culturales pertinentes que hagan parte de los currículos y los PEI. De hecho en el Instituto para la Investigación de la Educación y el Desarrollo Pedagógico -IDEP- existe un programa de investigación en este sentido.

El valor último que buscaría capitalizar la Pedagogía Ciudadana es el del capital social. Capital que se puede definir como la capacidad de acceso y empoderamiento de un individuo o un colectivo sobre los derechos a los servicios públicos, a la seguridad personal, al respeto, al reconocimiento e inclusión entre otras, con el objeto de buscar la calidad de vida óptima para sus habitantes. También, se puede definir como la capacidad de las instituciones de generar aprendizajes. Estas definiciones como otras, concuerdan en que la Educación es definitiva para lograr su desarrollo. Es la Educación social posiblemente la más eficaz para lograr atesorar este capital. La Pedagogía Ciudadana como medio, puede contribuir a promover e inculcar principios de solidaridad, cooperación, reglas de convivencia o normas de conducta que incrementen este capital.

A manera de conclusión se puede decir que los principios psicológicos de Piaget como el de la estimulación sociocultural en la construcción de la inteligencia y los sociológicos de Bourdieu como el habitus, convergen y podrían ser utilizados como marco de referencia teórica de la Pedagogía Ciudadana como vía a la consolidación de una cultura ciudadana rica en capital social. De lograrse una experiencia en este sentido, sería un buen homenaje al ntelectual Jean Piaget que hoy nos convoca y al Bourdieu que cada vez toma mayor importancia en nuestro medio.


Pie de página

1Llamar constructivista a Bourdieu puede ser arbitrario, como sabemos, el francés eludió las clasificaciones epistemológicas aunque en algún momento consideró que su andamiaje teórico era estructural-constructivista. Dada la temática que tratamos en este ensayo, diremos que se encuentra más cerca del constructivismo.
2Siguiendo a Chomsky (1973), el lenguaje humano se asocia a formas específicas de organización mental no solo a niveles de inteligencia; la estructura del lenguaje si bien fundamental, es independiente del lenguaje como sistema comunicativo (Garton, 1994: 27).


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