Construcción social del espacio público - Parque General Santander - de la ciudad de Florencia Caquetá desde su fundación hasta el año 2005

  • Mercedes Parra Alviz Universidad del Tolima
  • Luis Arturo Torres Tovar Universidad de la Amazonia
Publicado
2009-06-30

propósito de este estudio fue develar los procesos de construcción social que han hecho del parque General Santander un lugar de aprendizaje del comportamiento ciudadano en la ciudad de Florencia (Caquetá, Colombia). El estudio se valió de la etnografía rápida como orientadora del proceso investigativo, para evaluar situaciones y/o problemas de un grupo social, al igual que los valores, creencias, motivaciones, anhelos, formas de conducta, y formas de interacción social. Se recolectó la información a través de la entrevista semiestructurada, cuestionario y la observación directa, que permitió identificar aspectos relacionados con los usos, comportamientos, grupos sociales, nivel de educación, estrato, actividad y relaciones entre las personas. Para el procesamiento de la información se realizó mediante el programa Atlas/Ti, el cual permitió crear códigos y grupos para una mejor lectura de la información recolectada. Con la exploración de trabajo de campo, se observó que a lo largo de la historia de Florencia, el parque General Santander ha jugado un papel trascendental en el desarrollo cultural, social y económico de la ciudad. Los hechos más relevantes en la historia y la representación que guardan en sus memorias los habitantes de este espacio son: el paro pro electrificación, las marchas campesinas y la toma del M-19. Los usos que se le han dado a este lugar público fueron los desfiles colegiales alusivos a las fiestas nacionales, eventos culturales, deportivos, políticos, ferias ganaderas, comercialización de productos, etc. Con todo esto se puede afirmar, que el dinamismo de las personas en el espacio público ha sido producto de incomparables fuerzas sociales que han ido puntualizando diferentes normas de comportamiento, sujetas a factores de violencia, políticos, económicos, desempleo, pobreza, etc.

Palabras clave: Espacio público, parque, proceso de aprendizaje, construcción social (es)
Parra Alviz, M., & Torres Tovar, L. A. (2009). Construcción social del espacio público - Parque General Santander - de la ciudad de Florencia Caquetá desde su fundación hasta el año 2005. Revista Colombiana De Educación, (57). https://doi.org/10.17227/01203916.7592

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INVESTIGACIONES

Construcción social del espacio público —Parque General Santander— de la ciudad de Florencia (Caquetá) desde su fundación hasta el año 2005

Social construction of the public space -General Santander park- City of Florencia, Caquetá. From its foundation until 2005 year

Mercedes Parra Alviz *

Luis Arturo Torres Tovar **

*Administradora de Empresas, Especialista en Alta Gerencia, Especialista en Pedagogía para el Desarrollo del Aprendizaje Autónomo, Magíster en Educación, Magíster en Administración. Docente de la Universidad del Tolima.

**Administrador de Empresas, Especialista en Alta Gerencia, Magíster en Educación, Magíster en Administración. Docente de la Universidad de la Amazonia.

Texto recibido el 20 de agosto, evaluado el 9 de noviembre y arbitrado el 26 de noviembre de 2009.


Resumen

El propósito de este estudio fue develar los procesos de construcción social que han hecho del parque General Santander un lugar de aprendizaje del comportamiento ciudadano en la ciudad de Florencia (Caquetá, Colombia). El estudio se valió de la etnografía rápida como orientadora del proceso investigativo, para evaluar situaciones y/o problemas de un grupo social, al igual que los valores, creencias, motivaciones, anhelos, formas de conducta, y formas de interacción social. Se recolectó la información a través de la entrevista semiestructurada, cuestionario, y la observación directa que permitió identificar aspectos relacionados con los usos, comportamientos, grupos sociales, nivel de educación, estrato, actividad y relaciones entre las personas. Para el procesamiento de la información se realizó mediante el programa Atlas/ti, el cual permitió crear códigos y grupos para una mejor lectura de la información recolectada.

Con la exploración de trabajo de campo, se observó que a lo largo de la historia de Florencia, el parque General Santander ha jugado un papel trascendental en el desarrollo cultural, social y económico de la ciudad. Los hechos más relevantes en la historia y la representación que guardan en sus memorias los habitantes de este espacio son: el paro pro electrificación, las marchas campesinas y la toma del M-19. Los usos que se le han dado a este lugar público fueron los desfiles colegiales alusivos a las fiestas nacionales, eventos culturales, deportivos, políticos, ferias ganaderas, comercialización de productos, etc. Con todo esto se puede afirmar, que el dinamismo de las personas en el espacio público ha sido producto de incomparables fuerzas sociales que han ido puntualizando diferentes normas de comportamiento, sujetas a factores de violencia, políticos, económicos, desempleo, pobreza, etc.

Palabras clave: Espacio público, parque, proceso de aprendizaje, construcción social.


Abstract

This study was carried out with the aim of revealing the social construction processes that have turned the General Santander Park into a place for learning about citizen behavior in the city of Florencia (Caquetá, Colombia). A quick ethnomethodology was used to follow the research process and to assess situations and/or problems of a social group, as well as values, beliefs, motivations, hopes, behaviors, social interaction types, etc. Semi-structured interviews were used to collect information, as well as questionnaires and in situ observations, which allowed identifying aspects related to uses, behaviors, social groups, education level, social stratums, activities and relationships among citizens. Data processing and creation of codes and groups for a better reading of gathered information was made by using Atlas/ Ti software.

Field explorations showed that, along the history of Florencia, the General Santander Park has played a transcendental role in the cultural, social and economic development of the city. The most relevant facts and representations recorded in the inhabitants' memory of this place are: pro-electrification strikes, peasant marches and an assault taking over carried out by the M-19 guerrilla group. The park has been used for school parades in national commemorations, as well as cultural, sportive and politic events, livestock exposition, products commerce, etc. It can be concluded that dynamics among people in the public space have been produced by countless social forces that have been focused on different behavior rules controlled by violence, politic and economic facts, unemployment and poverty.

Keywords: Public space, park, learning process, social construction.



"Una ciudad sin cultura, es como un cuaderno sin letras"

Introducción

El presente artículo es resultado de una investigación cuyo objetivo general fue develar los procesos de construcción social que han hecho del Parque General Santander un lugar de aprendizaje del comportamiento ciudadano en la ciudad de Florencia, Caquetá. Este lugar se ha convertido en un escenario de retos, de misterio y de hazaña, conquistarlo implica salir a la caza de nuevas experiencias mediadas por sus distintos usuarios: el lotero, probando suerte con la ventas de billetes; el lustrabotas, ofreciendo su servicio para poder subsistir; la señora que vende tintos, el niño tratando de vender una paleta, el mendigo pidiendo un pedazo de pan, la trabajadora sexual buscando una conquista etc.; de ahí, el reto de salir adelante, a pesar de que la ciudad es un mundo por descubrir.

Dentro de este marco ha de considerarse que el parque como espacio público también tiene una dimensión socio-cultural, es un lugar de relación y de identificación, de acercamiento entre las personas, de animación urbana y a veces de expresión comunitaria. La vida pública de carácter cultural es facilitada por el recuento de la historia, reflejada en los monumentos, calles, plazas y otros componentes del espacio público. Como lo ha señalado Páramo (2002), la vida pública simbólica es otro aspecto importante, porque se trata de los significados compartidos que ocurren en público, las experiencias espirituales y místicas de una sociedad, la celebración de los eventos pasados como los días sagrados o nacionales y los eventos históricos que ameritan alguna celebración. El autor afirma que las actividades en el espacio urbano pueden ser tratadas como i) subproductos de las características físico espaciales del lugar, ii) transacciones entre los habitantes de una ciudad con referencia a las actividades exhibidas por ellos y las que se establecen en relación con otros en los diferentes sub-lugares o escenarios de conducta, iii) resultado de una expectativa que es posible encontrar en dichos sub-lugares a partir de las reglas que ahí se exhiben o se aprenden.

Es importante reconocer que las ciudades están constituidas por lugares cargados de signos, símbolos y significados, los cuales surgen como consecuencia de las numerosas reglas sociales y regulaciones que permiten que ciertas cosas se hagan en ciertos lugares y no en otros (Alexander et al., 1977, citado por Páramo, 2004). De la misma forma, el autor manifiesta que la ciudad debe hablar un lenguaje que pueda ser comprensible, la gente debe ser capaz de leer una calle o un monumento, para hacer de la ciudad un lugar de aprendizaje. Es necesario entender cómo las habilidades cognoscitivas de la gente permiten aprender los códigos de la comunicación o las reglas inmersas en el ambiente urbano. Carrillo (2002) señala por su parte que "las ciudades son un conjunto de muchas cosas; memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economía, pero esos trueques no lo son sólo de mercancías, sino también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos".

Si se toma como punto de partida lo anterior, se puede afirmar que las ciudades tienen su propia personalidad, así como la gente que las habita, cada una de ellas representa una combinación singular de historia y medio natural, de pautas culturales y estilo de vida. Gurevich (2002) plantea que la ciudad es material, porque es una construcción concreta, un conglomerado de objetos materiales que fueron surgiendo en distintas condiciones y momentos históricos, los objetos de la ciudad son marcas de las épocas en que ellos fueron creados, a modo de testigos de tiempos pasados. Igualmente, la ciudad tiene una dimensión inmaterial, conformada por un conjunto variado de símbolos1, representaciones, ideas, tecnologías.

Es importante señalar que los espacios públicos en las grandes ciudades (metrópolis) han ganado un lugar fundamental en el momento de hacer planeación de las ciudades. Las ciudades se venden por sus espacios públicos, la gente compra y construye donde haya excelentes ambientes naturales, parques adecuados para la recreación de los niños, zonas verdes para compartir ratos amenos con la familia, etc.

Sin embargo, no hay que desconocer que son las personas las que le dan significado a los sitios o lugares, dejando de lado muchas veces los propósitos con que fueron creados estos escenarios. Hay lugares cuya identidad concierne a casi todo el mundo. Este es realmente el dominio público2, las calles principales, los grandes parques y plazas, pero también los vestíbulos centrales, los andenes de los trenes subterráneos, los grandes escenarios (Linch, 1992).

Ahora son innumerables los intentos de definición conceptual de la cultura3, sin embargo no hay alguno del que se pueda decir que es absolutamente acabado; todos quedan cortos ante las distintas manifestaciones del comportamiento social y sus constantes transformaciones y ante los diversos enfoques teóricos que incorporan nuevas perspectivas a la noción de cultura. Según Calle y Morales (1994) manifiestan que la cultura es patrimonio de todos los seres humanos pues todos ellos viven en sociedad y el comportamiento inherente a esa sociedad es los que han llamado y se conoce como cultura. Desde lo pedagógico, es importante reconocer las oportunidades educativas que ofrecen los lugares públicos para aprender de ellos y de la interacción con los extraños.

De esta manera, se puede decir que la ciudad es una construcción física, política y económica pero también es una construcción psico-social. Además, se debe tomar a la ciudad como un ambiente de aprendizaje y de crecimiento personal, que junto con las características personales interactúan con los elementos físicos para afectar los procesos psicológicos ligados al aprendizaje. Para ello, los ciudadanos necesitan aprender cómo explorar y navegar dentro de la ciudad, cómo acceder a la información necesaria, cómo hacer uso del espacio público y cómo hacer uso de todos los recursos que ofrece. El espacio público se convierte en el eje de la actividad y la construcción de las ciudades (Leonel, 2004). Para complementar este aparte, se puede decir que es necesario replantear nuevos fenómenos urbanos de tal manera que puedan ser utilizados dentro un proyecto cultural que genere o refuerce la identidad de las personas en su propio hábitat.

En un mundo globalizado las ciudades hoy por hoy están dándole mucha importancia a sus lugares públicos, especialmente en la recuperación y protección de los mismos. Las grandes metrópolis del mundo, están apostándole cada minuto a cómo hacer más competitiva las ciudades, y lo están logrando a través de sus espacios públicos. Colombia no es la excepción, también entro en esta tónica, de hecho las más importantes ciudades como Cali, Medellín, Bogotá, Neiva, entre otras, están invirtiendo mucho dinero en la recuperación y protección de los espacio públicos. Florencia, de igual forma, le está apostando a esta realidad, se encuentra reconstruyendo escenarios públicos como son: andenes, puentes, parques, vías, etc. Con este artículo se quiere dar a conocer a la ciudadanía en general todos aquellos acontecimientos, hechos, usos, personajes, leyendas, mitos que han rodeado el Parque General Santander, ya que es considerado un hito de la ciudad, sitio que ha sido importante en el desarrollo de la ciudad de Florencia, en donde muchos de los acontecimientos que se han dado han marcado la historia de cada uno de nosotros como parte fundamental de este proceso de desarrollo y formación. Es importante mencionar, que existe un vacío en lo relacionado a investigaciones que den cuenta de educar para la preservación de los lugares que constituyen el patrimonio de una cultura motivo que nos indujo a explorar la importancia de este parque para los habitantes de la ciudad de Florencia.


Metodología

El trabajo de investigación se ubica como una investigación histórica y a la vez etnográfica ya que consiste en estudiar la evolución que han teniendo los problemas, hechos o fenómenos a través del tiempo, situados en un lugar, tal como son recordados o como han sido vividos por sus habitantes. La estrategia que orientó el proceso de recolección de información fue la "Etnografía Rápida" la cual se caracteriza por estudiar los grupos humanos en su ambiente natural a partir de distintas técnicas de recolección de información entre las que se incluyen entrevistas de grupos focales, entrevistas individuales y el diseño de aplicación de cuestionarios estructurados. Para recolectar la información se contó con la participación de vendedores ambulantes y fijos, personajes de la academia, políticos, historiadores y personas que han vivido toda su vida en Florencia, lo cual lo hacen conocedores de la historia del Parque General Santander. Tabla 1.

Para la interpretación de la información se realizó a través del programa para análisis de datos cualitativos asistido por computador denominado Atlas/ti, el cual facilitó la creación de códigos que iban surgiendo tanto de las preguntas de investigación como dentro del proceso mismo del estudio del material revisado. Igualmente el programa permitió la organización de la información objeto de análisis, mediante la creación de estructuras jerárquicas y diagramas que muestran las distintas relaciones entre las categorías o códigos creados por el investigador, contribuyendo así a la interpretación de los datos alcanzados.


Resultados y Discusión

Para identificar la construcción social del Parque General Santander, es necesario retomar todos aquellos hechos que se presentaron para la fundación del Departamento de Caquetá sin desconocer todos aquellos actores que de alguna forma contribuyeron directa o indirectamente con sus esfuerzos y conocimientos para la construcción de lo que es hoy el Parque General Santander y la ciudad de Florencia. Se considera de gran importancia contextualizar los cinco eventos del proceso de ocupación que ha sufrido la Amazonia Colombiana (Artunduaga, 1999; Arcila et al., 2000; Ramírez, 2003; Muñoz-Ramos, 2007). Posteriormente en cada uno de los eventos se va referenciando los resultados encontrados a partir de la entrevista semiestructuada, cuestionario y observación.

i. La colonización extractiva de quina, caucho y fundación de Florencia a comienzos del siglo XX.

ii. El conflicto colombo-peruano en la década de los 30, el cual permitió la construcción de las primeras vías en la región.

iii. La "Colonización Dirigida" con fines ganaderos, iniciada por el Estado a comienzos de la década de los 60, a través de la cual se llevaron a la región amazónica colonos de otras regiones (Andina, principalmente).

iv. Contemporánea con la anterior, la presencia de grupos armados ilegales, quienes han sido, desde entonces, causantes de fenómenos como el desplazamiento masivo de poblaciones, entre otros.

v. El establecimiento de cultivos ilícitos (principalmente Erythroxylum coca) desde la década de los 70, que causaron una economía coyuntural caracterizada por el alto flujo de efectivo en la región, hecho que desestimuló las actividades agro-productivas tradicionales.


Colonización extractiva y fundación de florencia

Extracción de la quina. La quina4 fue descubierta en el Virreinato del Perú por indígenas que la llevaron a Lima, demostrándose con el tiempo que el zumo de la corteza era el mejor brebaje contra los ataques del paludismo. En 1882, cuando finalizaba la era quinera, llegó al río Guayas Rafael Vargas y estableció un campamento donde hoy se asienta el municipio de Puerto Rico. De esta manera, nunca se creó en la selva una organización económica estable, pues los quineros entraban por su carga y salían inmediatamente con ella.

Extractivismo cauchero. A finales del siglo XIX llegaron aventureros en busca de caucho y riqueza. Esta etapa, llamada "era del caucho", se constituyó en un trágico microcosmos salvaje, donde se imponía la ley del más fuerte. Este período estuvo matizado por crímenes, torturas, intrigas y violencia, las principales víctimas fueron los indígenas Huitotos y los victimarios fueron los peruanos de la tenebrosa Casa Arana. Esto fue el origen al conflicto colombo-peruano (Artunduaga, 1999).

Es de anotar que esta gran empresa fue una de las que abusaron de las comunidades indígenas en la recolección de la quina y caucho, y llevó algunas casi hasta el exterminio, como por ejemplo los Andaquí (Figura 1). En la práctica, mientras los colonos provenientes del Huila y Tolima avanzaban sobre el piedemonte a principios del siglo XX, los indígenas estaban recolonizando sus territorios ancestrales más al Oriente.

Mediante el Decreto 642 de 1912, se crea la Comisaría Especial de Caquetá, su primer Comisario fue el señor Bernardino Ramírez hasta el año 1916. Uno de los entrevistados comenta que los indígenas Andaki fueron los primeros habitantes del sitio que hoy ocupa Florencia, ellos dejaron rastros de su presencia en forma de grabados sobre piedra (petroglifos) en el río Hacha. Igualmente, en 1878 los Misioneros Franciscanos hicieron la primera fundación cerca del sitio que actualmente ocupa Florencia, el cual se llamó "Canelos" y se ubicó a unos 15 kilómetros de la ciudad.

Fundación de la ciudad de Florencia. Los entrevistados manifestaron que no es claro quien fundó la ciudad de Florencia, lo que conlleva a que existan versiones diferentes sobre dicho evento. El historiador Félix Artunduaga Bermeo manifiesta que "El 25 de diciembre, con alegría navideña, los habitantes de La Perdiz despertaron activos y guiados por el cura, empezaron a dar forma al pueblo con base en el abierto de selva realizado años atrás. Fray Doroteo en su informe respectivo narra aquellos momentos con sencillez: el 25 de diciembre de 1902 se dio principio al nuevo pueblo de Florencia, quedando trazada la plaza y colocada una cruz en el lugar que había de levantarse la iglesia. Se le da el nombre de Florencia en honor a las bellísimas flores del Caquetá, como también para agradar a un italiano que era muy querido entre los caucheros.

De acuerdo a la entrevista realizada al señor Jair Trejos y lo publicado en Trejos et al. (2002): "Lo realizado por los capuchinos en 1902 fue un plano empírico. Cuando vino Fray Doroteo y dio la misa, el no fundó nada, eso era un poblado desorganizado y había hecho mal unos trazados. En el año de 1889 se funda la sociedad de la Perdiz, con un descomunal capital de $120 mil pesos, inscrito ante la notaria de Garzón por los señores Antonio Pizarro y Francisco Gutiérrez quienes decidieron fusionar sus pequeñas agencias esparcidas por toda la región, en las cuales trabajaban cientos de personas establecidas aquí. Por lo tanto, fueron aquellos hombres: los colonos que hicieron el milagro de convertir las fondas, los caminos y el sudor infundiéndoles como ideales raizales para convertir todo aquello en la hermosa y pujante ciudad de Florencia". Esto conlleva a pensar que la ciudad de Florencia no fue fundada como se conoce tradicionalmente por el Fraile Capuchino Fray Doroteo de Pupiales en 1902, sino por los colonos quienes vieron grandes oportunidades para trabajar en estas tierras. Sin embargo, en las dos versiones acerca de la fundación de la ciudad de Florencia se puede notar siempre se tenía presente la ubicación de la plaza en los respectivos planos.

Como se mencionaba al comienzo, el Caquetá estuvo matizada por la explotación de la quina y del caucho. El señor Pizarro fue uno de los empresarios que dejo huella en la historia de Florencia. Después de la muerte de su padre decide viajar a la ciudad de Neiva con deseos y visión de llegar al Caquetá. Posteriormente ingresa a la vida política como buen seguidor de su padre, pero pasado un tiempo, y con deseos de llegar al Caquetá, conoce a los hermanos Gutiérrez con quienes inicia relaciones comerciales, resolviendo de esta manera retirarse del mundo político. Llega al Caquetá y logra convertirse en una persona muy respetada por los habitantes; era muy generoso, hasta el punto de donar el terreno para que se construyera una plaza, conocida actualmente como Parque General Santander.

De acuerdo a las entrevistas realizadas, se puede anotar que desde el mismo momento en que se ubica la Plaza Pizarro, ésta se situó como el lugar estratégico para el desarrollo de la ciudad de Florencia, debido a que alrededor de él surgieron diferentes actividades comerciales como el sector financiero, almacenes, centros nocturnos, ferreterías, etc.

Con el transcurrir de los días, la Plaza Pizarro va adquiriendo mayor relevancia para la comunidad y se van desarrollando en ella algunos acontecimientos de interés general. Uno de estos es la instalación del Primer Concejo Municipal, que constituyó el evento más importante en la vida de Florencia para el año 1912, acto que se llevó a cabo con toda la comunidad en el Parque principal (Trejos et al., 2002). Para el año 1915 la población había tomado un auge inusitado, el número de habitantes había aumentado lo que conllevó a que el honorable Concejo Municipal tomara medidas en relación al día de mercado. Es así que mediante el Acuerdo número 03 se estableció que la celebración del mercado público fuera el día lunes de cada semana.

Los entrevistados mencionan que para la década de los 20, Florencia adquiere algunos cambios que permiten estructurar las primeras edificaciones, por ello se construyen algunas casas, al igual que el primer billar del poblado, dando inicio a las diferentes actividades de recreación y esparcimiento. Además, se delimita la calle principal por medio de aceras que establece el ingeniero Ferreira en los planos creados para tal fin. Es de resaltar que la información obtenida en la investigación, a través de las diferentes entrevistas y libros consultados, no permiten identificar con claridad los símbolos, personajes y acontecimientos que se gestaron a lo largo de esta década. Sin embargo, al respecto de los usos se sabe que para la época en el parque se continuaba realizando el mercado público, actividad que se realizaba en la Plaza Pizarro, debido a que era el único lugar central donde las personas asistían ya fuera para reuniones, vender o comprar.

De igual manera, alrededor de la Plaza Pizarro se trazaron algunas calles principales que se encontraban para esa época en malas condiciones; los habitantes y campesinos de la región la transitaban constantemente a caballo, ya que era el único medio de transporte que se empleaba (Figura 2).


El Conflicto Colombo-Peruano

Según Arcila et al. (2000), desde la explotación del caucho por los peruanos, y con los hechos conocidos de la Casa Arana, se presentaban grandes diferencias entre Colombia y Perú; ambos países querían tener el dominio del territorio del sur del Amazonas y Putumayo. Los dos países habían firmado un tratado de límites en 1830, pero se venía incumpliendo el acuerdo. En 1932, los peruanos ocuparon Leticia y se inició el conflicto que determinaría el inicio de la presencia estatal en la Amazonia Colombiana. Los autores plantean que el gobierno colombiano construyó una infraestructura básica para la guerra, entre la que se cuenta cuarteles en Florencia y Venecia, la base naval de Leguízamo y la base área de Tres Esquinas, el puente sobre la quebrada La Perdiz y la carretera Garzón- Florencia-Venecia. Esto estimuló la colonización y, de igual forma, impulsó la ocupación mediante la entrega de baldíos. De otro lado, Brucher (1974) comenta que la guerra en el Putumayo tendría un gran impacto en el piedemonte, pues a través de las vías de acceso entraría la colonización agraria al Caquetá y Putumayo.

Los entrevistados comentan que para la década de los 30, la Plaza Pizarro era un lugar en donde se podían percibir principios éticos como el respeto, orden y pertenencia. Los grupos sociales como: arrieros, campesinos, caucheros, indígenas, familias, amigos, entre otros, pasaban largo tiempo compartiendo jornadas de trabajo, de descanso, de recreación. No eran comunes los conflictos o conductas inadecuadas que alteraran la convivencia pacífica, la gente venía y compraba sus productos, descansaba, comía, se divertía y, finalmente, regresaba a sus hogares al atardecer, habiendo compartido momentos de tranquilidad y sano esparcimiento.

La colonización del Caquetá se inició en realidad a partir de 1930 debido a la guerra con el Perú, en donde el gobierno impulsa la migración a esta región apoyado en proyectos realizados por el Incora. Para esta época la plaza Pizarro fue sin lugar a dudas el centro de reuniones por excelencia, allí se daban cita los campesinos y colonos el día domingo para ofrecer sus productos; donde levantaban toldos en la plaza de mercado, para poder protegerse del sol y del agua (Figura 3).

Los entrevistados argumentan que en 1940 Florencia contaba con una población de 11. 200 personas aproximadamente distribuidos en 2.000 viviendas y el perímetro urbano estaba conformado por 20 manzanas. La Plaza Pizarro desde sus inicios ha sido el sitio neurálgico que ha tenido Florencia, allí no sólo se inicio el mercado público sino que era el punto de convergencia de la cultura, del desarrollo social, político y económico del municipio; los fines de semana, las familias se reunían en el parque General Santander para saborear un dulce, un melado, una crispeta, etc.

Palabra textuales de uno de los entrevistados "como en la política todo se cambia, ¡no! todo se cobra, entonces los Bahamón que eran comisarios y alcaldes, se inventaron que el General Francisco de Paula Santander había visitado el Caquetá, pero realmente el General Santander no pasó jamás por estos lugares. Pero el señor alcalde, que era uno de los Bahamón,por sacarse el clavo con Pizarro porque éste le había ganado la curul para el Senado de la República, aunque él ya había muerto, decide cambiar el nombre de Plaza Pizarro a Parque General Santander (Fig. 4).

Este hecho genera gran incertidumbre entre los habitantes de la ciudad, considerando que esto era un abuso a la memoria del señor Pizarro. Sin embargo, el poder lo tenía la clase política, en donde sacan una resolución manifestando el cambio de nombre definitivo de esta plaza. Fuera de que se le cambia el nombre a la plaza, también se hacen algunas modificaciones como es el piso en cemento, perdiendo su encanto natural. Posteriormente se coloca el busto de José Acevedo Gómez en una de sus esquinas. El desarrollo urbanístico de la ciudad se fue dando lentamente, en donde construye la catedral Nuestra Señora de Lourdes. El tiempo sigue pasando, la ciudad continúa expandiéndose, debido a que siguen llegando colonos como consecuencia de la guerra con el Perú.

Uno de los entrevistados afirma que la mayoría de las personas que llegaron a Florencia, colocaron sus empresas a los alrededores del parque General Santander porque consideraban que este espacio era atractivo para hacer grandes negocios y además la clase adinerada vivía alrededor de este importante lugar. Históricamente, se ha evidenciado, que las personas de la alta sociedad siempre se ubicaban a los alrededores de las plazas, como también las grandes y prestigiosas instituciones del estado, porque esta ubicación ésto les permitía interactuar con la sociedad y estar enterados de todos los acontecimientos que se producían. Con el devenir de los días, el parque va cobrando significativamente vida social, deja de ser un lugar para el mercado y se convierte en un escenario para que los colegios celebren las fiestas nacionales como por ejemplo los desfiles del 20 de julio, 7 de agosto, eventos culturales, eventos deportivos.

De igual forma, los entrevistados comentan que el parque estaba adornado con montículos de tierra y de vegetación, lo cual hacia de este parque un lugar atractivo y misterioso. Con el transcurrir de los tiempos, las personas se fueron asentando en este territorio a pesar de los conflictos que se vivían en el campo, fenómeno que de alguna manera permitió que los habitantes fueran imponiendo reglas de convivencia, como el respeto a Dios y a los símbolos patrios, los cuales eran impartidos por la comunidad y docentes que en su mayoría eran religiosos. De aquí que la convivencia reflejara un ambiente tranquilo, donde reinaba la tolerancia, la paz con un estilo único de elegancia y pulcritud al lucir los uniformes.

De la información recolectada de los entrevistados, se pudo deducir en la década de los años 50 y principios del 60, todos los domingos había retretas. Allí acudía la clase más adinerada de la sociedad y la gente del común. Era un espectáculo sano, recreativo y ameno. Para entonces, el Parque lucía con bellos jardines que los vecinos del sector cuidaban con especial esmero y que ofrecía una buena presentación estética, muy diferente a la actual. De igual forma, todos los sábados por la noche, se reunía en el parque General Santander mucha gente, donde era costumbre vender chocolate con tamales, ponche, los alfandoques5 y el guarrús6. Además, en muchas ocasiones se realizaron en un espacio del parque las ferias ganaderas, donde se hacían exposiciones equinas y se vendían comidas.

En esta misma época hay un creciente fervor político que se desarrolló y tuvo influencia en el Parque General Santander, casi todos los candidatos a la presidencia de estas y las próximas décadas visitaron y realizaron sus campañas en este lugar. Personajes políticos como Alberto Lleras Camargo Silvio Villegas, el General Gustavo Rojas Pinilla, Carlos Lleras Restrepo, Misael Pastrana Borrero, Belisario Betancourt, Virgilio Barco, Alfonso López, Julio César Turbay, Andrés Pastrana, entre otros, usaron este parque para sus campañas y debates (Figura 5).

El tiempo pasaba y el parque General Santander fue requiriendo cambios e inversiones por parte del gobierno, generando de alguna forma expectativas para los habitantes, pero muchos de estos cambios alteraron la dinámica del mismo. Para el año 1960, el alcalde era el señor Peláez, el cual ordenó cortar todos los árboles, que habían en el parque dejándolo desolado y solitario. Posteriormente en el gobierno del alcalde Álvaro Ortega Rojas, ordena iniciar nuevamente la arborización del parque con el ánimo de hacerlo más atractivo para la comunidad (Figura 6).

Por otro lado, en la década de los 60 se puede anotar que estuvo realmente influenciada por la iglesia y por los dirigentes políticos, quienes estuvieron dispuestos a colaborar con los ciudadanos, a impulsar valores de pertenencia, tolerancia, humildad y compromiso. Con respecto a las formas de vestir se puede observar que las personas se colocaban atuendos que mostraban la elegancia y la finura en las mujeres y hombre. Sus vestidos eran de tipo colonial. Los peinados eran delicados y serios; los hombres usaban pantalones en lino de tonos muy serios, camisa, corbata y chaqueta, su principal accesorio eran los sombreros. Las grandes fiestas por lo general se llevaban a cabo en los lugares públicos (parque General Santander) en donde el fin único era compartir un rato agradable entre los amigos o políticos. Palabras de los entrevistados (Figura 7).

Uno de los entrevistados afirma que lo más importante era divertirse, convivir sanamente rescatando los valores como el respeto, la solidaridad, la amabilidad y el compañerismo inculcados por sus antepasados. Las semanas culturales de la década de los sesenta fueron institucionalizadas por el entonces Padre José Luís Serna Alzate, quien promovía las procesiones religiosas. Del mismo modo, se ha podido verificar a través de las entrevistas concedidas que a los alrededores del Parque Santander existieron grandes negocios cuyos propietarios eran personas muy adineradas y respetadas para esa época en la ciudad de Florencia, entre los cuales se destacan: almacén Ovejo que comercializaban motores Archimedes, almacén Ferromat, almacén Aldichar, almacén Hibelga, almacén el Pueblo, bar Ganadero.

Los entrevistados concluyen que para la década de los años 70, un grupo de campesinos se desplazan hacia la ciudad de Florencia, tomándose al Parque General Santander como escenario para protestar contra las políticas del Incora y la gestión del director Gustavo Artunduaga Paredes, en relación a los programas de palma africana y caucho. Este paro se dio principalmente por que los campesinos exigían precios más justos para sus cosechas, condonación de deudas que ellos habían adquirido con el Incora y por último que el Estado les construyeran centros de salud y escuelas. Ellos argumentaban que el Estado los había abandonado, que les habían incumplido con los acuerdo pactados, y que estaban produciendo a perdidas. El epicentro de la marcha y de negociación fue el parque General Santander (Figura 8).

De igual forma, comentan que los campesinos, se tomaron el parque Santander y algunos colegios, fuera de ellos hicieron "cambuches". Ellos mismos instalaban las baterías sanitarias debajo del árbol de mango y conectaban unas mangueras a la alcantarilla, allí vivieron alrededor de 4 días hasta cuando se dieron las negociaciones. La situación en el Parque General Santander era una locura, no había espacio por donde transitar. De otro lado, se puede decir que el Parque General Santander es el sitio predilecto para muchos candidatos hacer política, porque este lugar queda ubicado en todo el corazón de la ciudad, lo que hace que muchas personas tengan que pasar a diario por este escenario (Figura 9).

Es de resaltar que este lugar también fue escenario para la realización de eventos deportivos y culturales. Actividades que se desarrollaban para darle un dinamismo al comercio y a la recreación, eventos organizados por la Alcaldía y por el gremio de comerciantes. Algunos de los competidores eran de otras ciudades y municipios, lo que originaba un mayor desarrollo competitivo; los premios eran desde una bicicleta hasta dinero en efectivo donado por la misma Alcaldía y por los patrocinadores en este caso el gremio de comerciantes de la ciudad de Florencia. El sitio de partida y de llegada era el parque General Santander, lo que hacía que la gente se agrupara en este lugar para celebrar este gran acontecimiento (Figura 10).

En el gobierno del alcalde Hernando Holguín se decidió cortar algunos árboles y plantar palmas a su alrededor, donde se realizó el diseño de andenes con el fin de que las personas pudieran circular libremente, generando entre estos una mayor aceptación y gusto por él. Se puede afirmar que al lugar confluían un mayor número de personas y turistas atraídos por la belleza, la armonía y tranquilidad que se respiraba en este espacio" (Figura 11).

La reestructuración que se le hizo al parque General Santander causó gran impacto en la comunidad, por sus diversos cambios físicos, mejorando así su imagen. Continuaba siendo el sitio donde se realizaban los festivales culturales, la gente disfrutaba sanamente y nunca se presentaban discusiones que alteraran la convivencia de los ocupantes. Por esta época, el parque continuaba siendo el lugar acogedor, donde los ciudadanos mantenían y preservaban siempre limpio el lugar, se tenía conciencia de no invadir los espacios que eran propios para los visitantes y los habitantes de la ciudad. Es decir, todavía se tenía conciencia de lo importante que era el parque para la ciudad, generando la gente una actitud positiva; ya que ellos mismos, lo cuidaban y lo mantenían aseado (Figura 12).

Uno de los entrevistados menciona que las palmas que rodean el Parque Santander "son símbolos que representan elegancia y belleza para sus ciudadanos y que los han acompañado durante años en el progreso y evolución de esta ciudad, ellas son testigos de todos los hechos y acontecimientos que se han tejido a lo largo de la historia de Florencia". Otro acontecimiento de la época fue el 17 de octubre de 1971 en la séptima semana cultural cuando en memoria al señor Blas Almario se instala una placa en el palo de mango haciéndolo acreedor de la existencia del mismo. Políticamente se le atribuye al señor Blas Almario la siembra del árbol de mango.

Frente a esta situación, los entrevistados afirman que existen otras versiones, como por ejemplo en 1910, estos terrenos eran caminos o trochas por donde campesinos, indígenas y colonos transitaban, muchos de ellos comían mango y botaban las pepas al suelo, lo que generó que muchos árboles nacieran, algunos se cortaron y otros los dejaron. Sin embargo han querido mostrar que fue el señor Almario quien sembró este frondoso árbol. Algunos personajes han querido mostrar la historia de Florencia de otra manera, la cuentan de acuerdo a sus intereses. Se puede decir que los campesinos y colonos siempre han sido los actores principales en el desarrollo la ciudad de Florencia y del Caquetá.

Para la década de los años 80, el parque Santander era el espacio predilecto para realizar las exposiciones equinas y cabalgatas, donde la gente podía apreciar este hermoso espectáculo (Figura 13). Palabras textuales de los entrevistados.

"Los dueños de estos equinos eran los más adinerados de la región y otros procedían de regiones cerca de Florencia, actividad que era importante en esa época, las personas se gozaban estos eventos por debido al civismo y sobre todo respeto hacia las personas y al espacio público".

Presencia de grupos armados ilegales

Al comenzar la década del setenta se manifiesta en los memoriales a las instituciones y los subsiguientes paros y marchas campesinas el malestar producido por la inoperancia de los programas de colonización. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) aprovechan esta situación para realizar campañas de proselitismo político contra el estado (Arcila et al., 2000).

Los mismos autores plantean que desde mediados de la década, los factores de violencia se agudizan con la aparición en el territorio del movimiento Ejército Popular de Liberación (EPL), el cual se estableció en 1976 con base de operaciones en las montañas de El Doncello. Artunduaga (1999) menciona que el movimiento M-19 surgió hacia el año 1973, fundado por antiguos militantes de la FARC, como Jaime Bateman, Luís Otero, Álvaro Fayad e Iván Ospina. Sus dirigentes regionales más famosos fueron Marcos Aurelio Chalita y Amanda Rincón. La presencia y las acciones de los grupos FARC y M-19, además de los esporádicos encuentros con la fuerza pública, se concentra en reunir a la población para dar a conocer los proyectos políticos, denunciar las implicaciones de las políticas nacionales, reforma agraria, explotación de recursos minerales, planes educativos.

Los entrevistados coinciden que unos de los grandes acontecimientos que se dan en la ciudad de Florencia es la toma por parte del M-19 a la ciudad de Florencia. La toma se dio el día 14 de marzo de 1984, acción que fue planeada por unos militantes de la región; el Caquetá le aportó al M-19 por lo menos 50 de los mejores estrategas, como por ejemplo Marcos Chalita, Libardo Parra, Paublo Beltrán y Amanda Rincón, entre otros. Esta acción guerrillera marcó la historia del parque General Santander, pues fue allí donde todo el comando guerrillero llegó de manera imprevista, se tomó la plaza y empezó a disparar. Este episodio fue desastroso por que dejó muertos y personas heridas, afortunadamente las fuerzas militares logran tomar el control de la ciudad, haciendo que los guerrilleros se alejaran. En la Figura se observa a unos de los buses que sirvió de medio de transporte del comando guerrillero para la toma de Florencia, de igual forma, se evidencia a un guerrillero saliendo de un local comercial para participar en la toma. Esta acción tomó por sorpresa a las fuerzas militares y la comunidad en general. Todos corrían a meterse en los locales comerciales, pero muchos de sus propietarios no los dejaban entrar porque pensaban que eran guerrilleros vestidos de civil (Figura 14).


El establecimiento de cultivos ilícitos

Los entrevistados narran que otro de los fenómenos de tipo económico dado en el Caquetá en la década de los 80 fueron los cultivos ilícitos: el cultivo, recolección de la coca y la preparación de la base. Los campesinos viendo este negocio, el cual lo consideraban rentable, deciden empezar a cultivar la coca, dejando a un lado los cultivos tradicionales. Esto fue una época de mucha abundancia de dinero, la comida se encareció porque nadie quería cultivar, muchos campesinos de los municipios del Caquetá se dedicaron ciento por ciento a sembrar coca. Esto generó una economía ilícita, donde solo regía la ley de Dios y la guerrilla en los diferentes municipios, el cual colocaba impuesto propio a aquellos que la estaban cultivando. En unos de los costados del Parque General Santander está ubicado el Hotel Royal Plaza. Aquí nacieron los grandes carteles del narcotráfico colombiano; en la época de los ochenta venía de incógnito Pablo Escobar, Carlos Leder, y otros quienes eran los grandes narcotraficantes de Colombia.

La ciudad se estaba desarrollando aceleradamente, se construyeron los dos edificios más grandes que Florencia posee hoy en día, edificaciones que se construyeron en uno de los costados del parque como se evidencia en la figura 13. Las construcciones comenzaron a tener un mayor número de niveles de los que había en ese momento, lo cual determinó un estilo arquitectónico moderno. Los edificios de la Alcaldía Mayor de Florencia, que cuenta con 10 pisos de altura, y la Asociación de Jorge Eliécer Gaitán, con 11 pisos de altura, se convirtieron también en miradores para las personas que deseaban observar la ciudad (Figura 15).

A pesar de los momentos duros y difíciles que azotaron a la ciudad de Florencia, el parque, al igual que otros lugares, como la discoteca Pájaro Verde —donde actualmente se encuentra Apuestas Unidas del Caquetá—, aunque no era el lugar más apropiado fue el epicentro de reuniones ilícitas que patrocinaban el consumo y contrabando, además era el sitio más visitado por las mujeres trabajadoras sexuales que diariamente se reunían con el fin de obtener dinero para sobrevivir, comentan algunos de los entrevistados.

Después de conocer algunos acontecimientos que se han dado en el parque Santander, como también los diferentes cambios o transformaciones que ha sufrido este espacio, se hace relevante mencionar algunos personajes que han dejado huella en la memoria de muchos caqueteños como son: Rebeca Llanos, Nurt, Chonano, Gustavo Perdomo Villarreal conocido como Pinilla, Aníbal Cuenca Plazas lo llamaban Pepe y Pablo Antonio Jiménez Espinosa, más conocido como el "Poira".

Rebeca Llanos, mujer muy conocida en la década de los 80, ella se dedica al oficio de lustrabotas. Fue la primer mujer que se dedicaba a este oficio y su sitio de trabajo fue el Parque General Santander (Figura 16).

Otro personaje es la loca Nurth, apodo que le colocaron por que siempre llevaba un trapo amarrado en la cabeza, usaba faldas y mantenía una varita con la cual le pegaba a los hombres para luego pedirles "plata pa´ la leche de la niña", ella simulaba tener una hija en brazos. Le gustaba reciclar papel, colocarse manillas, aretes y todo accesorio que encontraba en la calle, por lo general siempre andaba descalza (Figura 17).

Conocido por todos como "Chonano", apodo que le colocaron por su estatura baja, era un personaje con mucha gracia y muy enamorado, le gustaba ser atento con todas las mujeres, le encantaba usar sombrero estilo guambiano, doble pantalón y siempre andaba con zapatos muy viejos (Figura 18).

Otro personaje fue Gustavo Perdomo Villareal, conocido como el tonto Pinilla, este pertenecía a varios partidos políticos y se consideraba un sindicalista. Cuando había reuniones de partidos, este participaba y se disgustaba con aquellos personajes que no compartían sus ideas. Cuando había marchas, este siempre participaba y lanzaba frases en contra del gobierno de turno (Figura 19).

Pepe otro personaje de mucho reconocimiento para la comunidad. Su nombre real era Aníbal Cuenca Plazas, siempre se encontraba vestido de traje de policía de Tránsito, generalmente se ubicaba en uno de los costados del Parque General Santander y con libreta y lápiz en mano, realizaba constantemente partes a los conductores los cuales obedecían por el gran aprecio que por él sentían. Este personaje murió aproximadamente a sus 52 años de edad en un trágico accidente (Figura 20).

Finalmente tenemos a Pablo Antonio Jiménez Espinosa, más conocido como el "Poira", este personaje reciclaba cartón y se le pasaba caminando sin ningún rumbo, su sitio predilecto para hacer expresar sus ideas era el Parque General Santander en donde se la pasaba leyendo cartas que él enviaba al presidente o al gobernador. Este personaje a la fecha, aún vive (Figura 21).


"La historia de los pueblos, está en aquellos que son invisibles"

A finales de la década de los 80, el Parque General Santander tenía una belleza excepcional, se construyó una fuente luminosa redonda en el parque General Santander, pero posteriormente se modifica a rectangular. En 1987 se ubica la escultura de la Diosa del Chairá en el centro de la fuente. Con todos estos cambios, el Parque Santander adquiere otra imagen diferente a los años anteriores, en los alrededores se encontraban las exóticas palmas y en uno de los costados estaba ubicada la fuente, la cual en horas de la noche era ensendida, ofreciendo un bello espectáculo, donde primaba la elegancia, la comodidad, la alegría de todos aquellos que lo visitaban (Figura 22).

La Diosa del Chairá7, es una escultura en homenaje a una indígena esbelta, con una altura de aproximadamente 4 m, de piel morena con cabello largo, manifestando la belleza y el erotismo de la mujer amazónica. En torno a la leyenda de la Diosa del Chairá existen diferentes versiones, algunos creen que es propia de los indígenas, otros se la atribuyen a unos sacerdotes de la Consolata que trajeron unas versiones Europeas (Figura 23).

En el otro costado del parque se encuentra el busto del General Francisco de Paula Santander quien, al igual que la Diosa del Chairá, es testigo silencioso de todo aquello que sucede en este sitio y se ha enfrentado solitariamente a todas las manifestaciones y conflictos que se han dado. Los dos, como guardianes inermes del Parque, lo cuidan y lo protegen (Figura 24).

El Caquetá no ha sido ajeno a todo el conflicto que ha vivido Colombia, es por ésto que Florencia fue nuevamente azotado en los noventa por otro terrible acto vandálico que afectó gravemente la convivencia, la paz y la tranquilidad de los habitantes de Florencia y fueron las Marchas Campesinas del año 1996 (Artunduaga 1999).

Los entrevistados describen que no se sabe a ciencia cierta si esta gran movilización la promovieron los campesinos, que eran los sembradores y recolectores de la hoja de coca, quienes se oponían a las campañas de erradicación del cultivo utilizando el mecanismo de las fumigaciones, o por aquellos ciudadanos de acciones perversas que aprovecharon el conflicto saqueando y destruyendo los negocios, y por consiguiente alterando la conducta de las personas que se encontraban allí. Con este paro, Florencia se vió afectada socialmente, el parque Santander por ser el epicentro de la ciudad, muchos de ellos vieron en este lugar una oportunidad para trabajar, es por ésto que se incrementaron las ventas ambulantes en este espacio público, obstruyendo el paso a transeúntes y desacatando lo estipulado en el Decreto Presidencial 1504 de 1998, que reglamenta el manejo del espacio público en los planes de ordenamiento.

En la década del 2000, el parque General Santander es utilizado para la comercialización de productos (comidas, bebidas, café, aguas, etc), sitio de reunión de los pensionados y obreros, juegos para los niños (rueda volante, caballitos, triciclos, etc), prostitución, venta de alucinógenos, sitio de encuentro de parejas, esporádicamente reuniones políticas, encuentros culturales, alrededor se encuentra la zona de parqueo, sirve de estrategia para quienes tienen aspiraciones a un escaño en las diferentes corporaciones políticas y realización de actividades que organiza la Alcaldía y la Gobernación.

De acuerdo la información recolectada, para los vendedores este espacio significa un lugar de trabajo. En este sitio han podido trabajar a pesar de muchas inconvenientes y algunos problemas, pero han podido salir adelante, ésto es lo que ellos manifiestan. El dinero que consiguen en este sitio es para darles de comer a sus familias. Este lugar para todos significa su empresa y su segundo hogar. Cuando hacen alusión a lo de la empresa, es porque consideran que el lugar que cada uno tiene es su oficina, con la gran ventaja de que no tienen que cumplir horario de trabajo (Figura 25).


"Educar ciudadanos es formar gente para el futuro"

Los códigos de convivencia y usos que hacen los vendedores que habitan el espacio del Parque General Santander son:

• Respeto por el sitio de trabajo de los otros compañeros.

• Cuidado y preservación de todo aquello que representa naturaleza como: árboles, palmas, plantas, animales.

• Aseo correspondiente al lugar de trabajo. Además, cada vendedor paga una cuota de $700 pesos diarios como aporte para el aseo general del lugar.

• Respeto entre todos los que trabajan en este lugar, no hay discordias y, sobre todo, existe una buena cooperación entre ellos.

• Tolerancia.

• Solidaridad entre todos los habitantes y/o vendedores.

• Las personas valoran el lugar del parque, porque lo consideran como su segundo hogar.

El estudio pudo establecer que el parque General Santander no es un elemento cualquiera del contexto urbano, sino más bien el espacio colectivo más representativo de la historia de la ciudad de Florencia. A lo largo del estudio se puedo evidenciar el protagonismo que tuvieron algunos personajes que dejaron sus huellas en este lugar, como es el caso de sus fundadores, los caucheros, la comunidad de los Capuchinos y los personajes de la política. También se evidenció la presencia de algunos protagonistas casi invisibles, pero que de alguna manera también han dejado huella en este importante lugar como son: lustrabotas, enfermos mentales, mendigos, comerciantes, vendedores fijos y ambulantes y la gente del común incluyendo los pensionados que se han valido del parque como lugar de encuentro y de esparcimiento.

De acuerdo a la información recolectada y procesada, se puede mencionar adicionalmente que a la ciudad de Florencia llegan desplazados por el conflicto armado en busca de una mejor opción de vida, por lo que ven en el parque General Santander un espacio para el rebusque. La relación que se da entre las personas que habitan el espacio del parque en el día, es de cordialidad, de compañerismo y de trabajo; contrario sucede en horas de la noche, en donde entran otros actores a ocupar los espacios del parque aprovechando la oscuridad que circunda como son los hombre y mujeres que van al rebusque sexual, los viciosos que ven el sitio como estratégico para el reencuentro con sus parceros, las parejas de enamorados, las personas de la calle, los niños y niñas buscando algo que comer etc.

El parque ha jugado un papel trascendental en el desarrollo de la ciudad de Florencia, porque éste ha sido el epicentro de eventos que han marcado la vida de todos los ciudadanos como fue la toma del M-19 y las marchas campesinas. De otro lado, ha sido un espacio de encuentro con la cultura, la política, la recreación y la diversión en donde familias enteras se reunían para celebrar las fiestas navideñas, semana santa, la noche de los niños y fiestas nacionales.

Desde el punto de vista pedagógico, es importante reconocer las oportunidades educativas que ofrecen los lugares públicos para aprender de ellos y de la interacción con los extraños. Como lo señala Páramo (2004), la vida pública tiene el potencial de atraer diversos grupos, de tal manera que unos puedan aprender de otros; es decir el espacio público moldea nuestro comportamiento en la medida en que funcione como un conjunto de oportunidades para el aprendizaje. El Parque General Santander ha sido un espacio en donde las personas han construido su propia identidad urbana, donde muchos de ellos expresan sus sentimientos, sus valores, sus costumbres, tradiciones, sus normas de comportamientos, sus preferencias y estilos de vida, lo cual ha hecho de este lugar un sitio para el aprendizaje, para la convivencia, para la diversión, para el trabajo, para la cultura y la política.

Como conclusión se puede mencionar, que el dinamismo de las personas en el espacio público ha sido producto de incomparables fuerzas sociales que han ido puntualizando diferentes normas de comportamientos y estos están sujetos a factores de violencia, política, económico, desempleo, pobreza, etc. Del mismo modo, se puede señalar que la vida en el parque General Santander es el espejo de lo que se vive en la ciudad, es un lugar al que actualmente no le han dado la importancia que se requiere, lo están dejando morir por su abandono.

Efectivamente si se quiere tener una ciudad propicia para la formación del ciudadano, es necesario empezar a proponer acciones educativas y pedagógicas que contribuyan a la recuperación del valor cultural de los espacios públicos, como es el caso del Parque General Santander. Para llevar a cabo ésto, se requiere del compromiso y apoyo de todas las instancias gubernamentales, educativas y comunidad en general, porque somos nosotros los que construimos la identidad cultural. Las recomendaciones que se proponen a partir del estudio son:

• Implementar programas de educación permanente en temas como historia regional, cultura ciudadana, en todas las instituciones de educación, organizaciones públicas y privadas y en la comunidad en general, donde se haga énfasis en los valores culturales, particularmente lugares públicos, entre ellos: las plazas, parques, calles, avenidas y plazoletas con significado histórico-social.

• Sensibilizar a todos los ciudadanos de Florencia en el rescate de nuestra historia y cultura del Parque General Santander por su reconocimiento. Para ésto, se requiere del apoyo gubernamental, municipal y sector educativo, especialmente, mediante el compromiso de tener cada día más jóvenes comprometidos con la región, con la sociedad y por tanto con los ambientes públicos.

• Promover talleres con los niños acerca de ciudadanía urbana, de tal manera que puedan pronunciarse espontáneamente e implicarse concretamente en el respeto de su medio ambiente construido. Estos talleres pueden apoyarse en documentos históricos y en prácticas interactivas y audiovisuales para enriquecer y estimular la curiosidad intelectual, emocional y estética con respecto a la ciudad en la que viven.

• Construir identidad regional, desde el reconocimiento, el respeto, la tolerancia y diferentes valores que se presentan en la sociedad. Hoy por hoy, es necesario que como ciudadanos de una región bastante golpeada por la violencia, se empiece a construir cultura ciudadana, a través del lenguaje y los símbolos para suscitar la convivencia, la solidaridad y la comunicación urbana por medio de la autorregulación individual y la mutua regulación.

• La vida del parque, la dan sus prácticas sociales de tal manera que este espacio debe ser de encuentro ciudadano, de reconocimiento de la identidad cultural a través de la lectura de los símbolos allí presentes, de esparcimiento y de manifestaciones democráticas. En este sentido, el parque debe ser un lugar de las distintas expresiones de la cultura y de la cotidianidad.

• De igual forma, cuando se piense en un nuevo diseño del parque deberá incluirse los símbolos reconocidos de la cultura caqueteña y trasladar aquellos que no son de nuestra propia cultura. En este sentido, deberá mantenerse los elementos naturales como el árbol de mangos, las palmas y retirar a otro lugar el busto del General Santander y la diosa del Chaira. Se debe incluir otros que rediseñen e interpreten la participación de las personas que contribuyeron a la creación de la ciudad como: nuestros indígenas, capuchinos, el señor Pizarro y los colonos.

• Es importante rescatar y propiciar distintos eventos que le den significado como el caso de las retretas, desfiles, carreras ciclísticas, actos culturales, rumbas navideñas, concursos, paradas militares, desfiles estudiantiles etc. E igualmente hacer un reconocimiento a todos aquellos personajes que contribuyeron a las representaciones sociales que son hoy en día compartidos por los florencianos. El lugar debe servir para recordar a todos aquellos personajes que construyeron la historia de la ciudad y a los que hay que rendirle tributos en honor a sus esfuerzos y valentía; ésto con el fin de ir fortaleciendo la identidad cultural y así construir región y sociedad.

Los autores expresan los agradecimientos a los señores William Sánchez Wilches, Silvio Pubiano, Jair Trejos Valencia, Jorge Guaca, Jorge Olaya Lucena, José Orlando Posu González, agustín Dussan, Fabio Ramos Sarrias y la señora Abigail Hermosa por compartir con nosotros información valiosa sobre la historia de Florencia y del Parque General Santander. A los estudiantes Rubiela Lugo Díaz, Heidy Carmenza Mosquera, Argenis Pinzón, Andrea Carolina Peña, Leidy Lorena Montes y Diego Mauricio por su gran aporte al trabajo de campo.




Notas

1 Figura artística que tiene una representación sensorialmente perceptible de una realidad, en virtud de rasgos que se asocian con ésta por una convención socialmente aceptable.

2 No es el suelo poseído formalmente por el gobierno, sino aquellos importantes espacios internos y externos que son explícitamente accesibles para el gobierno en general y que son usados frecuentemente por éste.

3 Conjunto de conocimientos que posee una persona de una sociedad, de un país o de un grupo específico, que lo conlleva a un sistema de creencias, tradiciones y valores. La cultura es patrimonio de todos los seres humanos. La cultura es el modo de vida de un pueblo.

4 Se conocía también como la chinchona. Artunduaga, (1999).

5 Dulce elaborado a base de panela.

6 Alimento que se hace con maíz, generalmente para el 3 de mayo, que es el Día de la Cruz.

7 En cuanto a la leyenda de la Diosa del Chairá, símbolo de la fecundidad, diosa de la selva y del agua, se trataba de una mujer indígena que estaba profundamente enamorada de un blanco, lo cual era prohibido. Además, ella era hija de un alto cacique y estaba en la obligación de casarse con uno de su misma tribu. Fue tanto su desespero en el amor que decidió acabar con su vida sumergiéndose en las aguas de la Laguna del Chairá.




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