Historia, memoria y formación: violencia sociopolítica y conflicto armado

  • Sandra Rodríguez Ávila Universidad Pedagógica Nacional
  • Martha Cecilia Herrera Universidad Pedagógica Nacional
Publicado
2012-08-24
Historia, memoria y formación: violencia sociopolítica y conflicto armado
Rodríguez Ávila, S., & Herrera, M. C. (2012). Historia, memoria y formación: violencia sociopolítica y conflicto armado. Revista Colombiana de Educación, (62), 12.19. https://doi.org/10.17227/01203916.1623

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Presentación

Historia, memoria y formación: violencia sociopolítica y conflicto armado

Martha Cecilia Herrera
Sandra Patricia Rodríguez Ávila

Debido al efecto que ha tenido la memoria como categoría de análisis y como objeto de estudio en las ciencias sociales en las últimas décadas, autores como Traverso (2007), Erice (2006), Sorgentini (2003), Schwarzstein (2002), entre otros, buscan comprender por qué la memoria se ha convertido en una prioridad tanto académica como ética y política en las sociedades contemporáneas. Estas preocupaciones toman como referencia, en consonancia con Horkheimer y Adorno (1994) y Benjamin (2000), el análisis de las contradicciones del siglo XX, durante el cual, mientras se promueven como principios universales la democracia, los derechos humanos, la protección ambiental y la libertad en la creación estética, paralelamente se van engendrando los totalitarismos, se cometen delitos contra la dignidad humana, se interviene sobre los recursos ambientales con prácticas depredadoras y se reduce la creación estética a un consumo cultural definido por las lógicas publicitarias del mercado.

En el análisis de estas contradicciones, quienes han planteado la pertinencia de los estudios sobre la memoria, parten de dos tipos de argumentos sobre la emergencia de dicha categoría en el campo de los estudios sociales y educativos: de un lado, ubican eventos políticos traumáticos ocurridos en el siglo XX, sobre los cuales varios movimientos sociales, entre ellos sobrevivientes y familiares de víctimas, han promovido políticas de la memoria para evitar el olvido y garantizar la no repetición de crímenes de lesa humanidad (Huyssen, 2002). De otro lado, se refieren a los cambios ocurridos en la política y la cultura contemporáneas, los cuales pusieron en crisis los mapas cognitivos desde los que estas esferas eran comprendidas en décadas anteriores (Lechner, 1997), al tiempo que propiciaron el quiebre de los esquemas desde los cuales se escribe la historia oficial (Todorov, 2000; Ricoeur, 2002), se transmite la experiencia histórica (Jelin, 2002) y se fijan los horizontes de sentido de los proyectos políticos y sociales (Koselleck, 2005).

A la luz de la problemática anteriormente expuesta, con la convocatoria Historia, Memoria y Formación quisimos explorar las relaciones que se pueden establecer entre estas categorías y convertir la Revista Colombiana de Educación en un sitio de encuentro entre quienes se han preocupado por analizar estos campos de saber, en el marco de las culturas contemporáneas y de los retos marcados por la historización del tiempo presente. Los artículos incluidos tienen como base propuestas e iniciativas de investigación que se están llevando a cabo en varias universidades, institutos y redes académicas de Colombia y Argentina, algunos de cuyos avances y resultados son expuestos en este número monográfico.

Esta producción nos permite acercarnos al panorama de las principales preocupaciones, tendencias y acercamientos que circulan en el campo intelectual respecto a problemas referentes a la historia reciente, y a las tensiones que para su comprensión se establecen entre memo-ria e historia; a las políticas públicas propuestas para su enseñanza y a las estrategias pedagógicas que tienen expresión en las instituciones educativas y en las organizaciones sociales respecto a formación política. La mayoría de los artículos hace énfasis en la violencia sociopolítica, en sus características y retos respecto a la formación política y a la constitución de subjetividades, al considerarse que esta es una de las mayores problemáticas que enfrentan las sociedades contemporáneas y, en especial, el continente latinoamericano, en las primeras décadas del siglo XXI.

El conjunto de contribuciones que hoy ponemos a disposición de nuestros lectores puede ser agrupado en torno a cuatro ejes temáticos, atendiendo a los distintos énfasis que en ellas se despliegan. El primer eje se detiene en el análisis de las políticas educativas entendidas como políticas de la memoria, dando cuenta de las líneas que han caracterizado la enseñanza de la historia y sus tensiones en torno a las maneras de determinar los eventos y actores dignos de recordación, así como a las preocupaciones explícitas por el tema de la memoria en las instituciones escolares (Jiménez, Infante y Cortés); trabajos que permiten ver el despliegue de las luchas por las significaciones en torno al proyecto de Estado-nación, a las fuerzas, sujetos y actores que lo nuclean (Acevedo y Samacá), al tipo de sujeto político que se pretende constituir y a los escenarios que se consideran como privilegiados para este propósito (Aponte).

El segundo eje aborda aspectos relacionados con los ambientes educativos y los contextos de violencia sociopolítica, que entretejen las dinámicas de la acción educativa, "en donde se gestan las actitudes, las condiciones materiales y socioafectivas que determinan los territorios y las relaciones necesarias para los propósitos culturales" (Lizarralde) y para la formación de sujetos y constitución de subjetividades. En esta dirección, Guerrero y García desarrollan un marco teórico sobre la categoría de violencia en el que consideran sus dimensiones macro y microsociales, al tiempo que delimitan aspectos atinentes a sus especificidades en los ámbitos planetario y latinoamericano, los múltiples entrecruzamientos de los distintos tipos de violencias, así como sus articulaciones con los contextos escolares y los sujetos juveniles. Por su parte, Lizarralde se detiene en lo local, en las interacciones cotidianas que se dan en escuelas en el Putumayo atravesadas por el conflicto armado, auscultando en el papel de la memoria y en las marcas del terror que el conflicto deja en maestros y estudiantes, así como las complejas articulaciones de la escuela con los otros escenarios de lo social.

El tercer eje, formación, pedagogía de la memoria y subjetividades, presenta reflexiones y avances de programas y macroproyectos de investigación y formación preocupados por la historia reciente y la importancia de visibilizar este campo de estudio, en especial en lo referente a la violencia sociopolítica. Al respecto se presentan dos artículos, en el marco de programas que se llevan a cabo en la Universidad Pedagógica Nacional, en las Facultades de Humanidades y de Educación, así como en el Doctorado Interinstitucional en Educación (UPN-UD-U del Valle). En el primero de ellos se exponen avances del macroproyecto "Memorias de la violencia política y formación ético-política de jóvenes y maestros en Colombia", en el que participan profesores y estudiantes de maestría y doctorado en calidad de tesistas; se desarrollan algunas categorías teóricas y rutas metodológicas para el abordaje de la problemática, desde un enfoque sociohistórico y una perspectiva de la pedagogía de la memoria y la alteridad (Ortega y Herrera). En el segundo, "se sistematiza la experiencia de formación de profesores que se lleva a cabo en la línea de investigación y práctica pedagógica Formación política y memoria social FPMS, de la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional", señalando la contribución de distintos trabajos de grado a este campo de conocimiento (Rodríguez).

También se incluyen en esta sección otros dos artículos en el marco de investigaciones que profundizan sobre pedagogías de la memoria. Uno de ellos se refiere a la importancia de situar este trabajo en el marco de contextos transicionales, proponiéndose la construcción de una historia emblemática con carácter ejemplar que desestabilice las formas de olvido (Vélez). El otro se detiene en la reflexión y propuesta de estrategias pedagógicas y didácticas para la enseñanza de la historia reciente apoyadas en la literatura, puesto que se considera que "la experiencia estética que proveen aquellas obras literarias que recuperan la condición humana en la historia de los sobrevivientes, que nos reviven sus experiencias de dolor, que nos relatan los acontecimientos que no están en los textos de la historia oficial, fundan una posibilidad pedagógica de lo inenarrable" (García).

El cuarto eje, constitución de subjetividades, artefactos e instituciones de la memoria, presenta resultados y avances investigativos que aportan a la reflexión sobre estas categorías, a través del despliegue de tres tipos de acercamiento: en el primero, se rastrea el lugar de la escuela como institución de memoria auscultando, de manera específica, acerca de la presencia de políticas de la memo-ria sobre el conflicto armado en seis instituciones educativas de Bogotá, considerando para el análisis las categorías de constitución del sujeto víctima, instituciones de memoria y luchas políticas por la memoria (Martínez y Silva); en el segundo, se introduce la reflexión en torno al lugar que las organizaciones y movimientos sociales tienen en la formación de sujetos políticos y en la reconfiguraciones de las subjetividades en contextos de violencia política, destacando el papel de la memo-ria intergeneracional y de la acción colectiva en los procesos educativos (Mendoza; Hernández; Alonso). El tercero ausculta las posibilidades de formación que se perfilan a partir de distintos artefactos de la memoria, en varios de los cuales la estética tiene un lugar destacado. Se señala cómo las obras de arte pueden constituirse en espacios formativos para la memoria, ligados a la configuración de espacios de lo político, donde la obra sugiere una percepción de la violencia que traslada al espectador el dolor de las víctimas (Olaya y Simbaqueba).

En la sección Documentos hemos incluido el texto que se elaboró sobre Marta Ocampo de Vázquez, presidenta de Madres de Plaza de Mayo -línea fundadora-, a propósito del homenaje que le hizo la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires el 12 de marzo de 2012, como personalidad destacada de los Derechos Humanos, donde se presenta un perfil de esta dirigente y se exalta la importancia de luchar por la memo-ria en el marco de demandas por la verdad, la justicia y la reparación, así como la educación de las nuevas generaciones.

Por último, en la sección Reseñas se incluye una recensión (Merchán) del libro La Unión Patriótica. Expedientes contra el olvido, cuyo autor es Roberto Romero, el cual contó con el auspicio del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación del Distrito Capital que llevó a cabo el lanzamiento el 18 de octubre de 2011, en el marco del Día Nacional por la Dignidad de las Víctimas del Genocidio Político contra la Unión Patriótica.

Toda la masa crítica aquí compendiada, gracias a quienes creyeron y le apostaron a nuestra convocatoria, constituye un aporte a los trabajos de la memoria por su pertinencia académica y su compromiso político y ético. Sus contribuciones ayudan a entender la manera como se construyen las subjetividades en medio de la violencia política, cómo se reelaboran las experiencias estéticas y cómo los análisis acerca de las memorias en distintos ámbitos contribuyen a fortalecer los procesos de formación política y a problematizar las versiones oficiales del pasado. Así mismo, nos invitan a comprender la constitución de subjetividades y los procesos de subjetivación por fuera de lógicas maniqueas y voluntaristas que conciben a los sujetos en una sola vía, entendiéndolos como obra de procesos individuales sin mayor conexión con los entornos en que estos interactúan, o como recipientes a ser llenados desde preceptos normativos y bajo responsabilidad exclusiva del maestro, desdeñándose la reflexión y comprensión sobre los múltiples agentes, escenarios de sociabilidad y socialización en los que se constituyen los sujetos, así como sus propios agenciamientos.

En el contexto de violencia política y polarización por el que atraviesa la sociedad colombiana, la academia también está siendo cuestionada desde diferentes flancos sobre su papel como formadora, como señal de que en torno a ella se juegan batallas de significación sobre el orden social, el papel de los intelectuales y las actuaciones que les competen de acuerdo a su estatus social y profesional. Desde ciertas esferas del Estado y algunos sectores de extrema derecha no se ha vacilado en señalar el papel de maestros y profesores universitarios como ideólogos de grupos al margen de la ley, o como adoctrinadores de la juventud en las aulas escolares, mensaje sobre el que son reiterativos los medios masivos de comunicación, emisores privilegiados de la memoria en las sociedades contemporáneas, dejando en el aire un olor a sospecha sobre la labor docente. Por su parte, algunos grupos académicos y participantes de movimientos sociales interpelan a la academia respecto a su compromiso con las prácticas de concientización y transformación social, invitándola a vincularse a la praxis que desde allí se propicia y a no limitarse a hacer análisis desde el margen.

Así, mientras hay quienes imputan a la academia su responsabilidad como ideóloga o adoctrinadora de grupos que cuestionan el orden social establecido y, en este sentido, acreditan su capacidad formadora (así la cataloguen como disruptiva del orden social), hay quienes miran con escepticismo las posibilidades de los espacios académicos para contribuir a la constitución de esferas de lo público, cuando los sujetos que los promueven no vinculan sus actividades con compromisos que solo cobran sentido al fragor de los movimientos sociales.

No obstante, por encima de estas tensiones y disputas la academia se constituye como un espacio importante para la reflexión crítica, en donde sus posibilidades de contribución pasan necesariamente por la reflexión teórica y por los distintos circuitos institucionales establecidos para su circulación. En este sentido, se hace un flaco servicio a la esfera de lo público cuando se intenta desestimular las múltiples expresiones que tienen lugar en la academia, incluidas conferencias, clases en espacios cerrados o a cielo abierto, publicaciones, asambleas, movilizaciones, bajo el pretexto de que unas son más legítimas que otras. Se requiere aunar esfuerzos para propiciar reflexiones sobre nuestro actual conflicto y sus posibles soluciones y no contribuir, en vez de ello, a la fragmentación de las fuerzas progresistas y civilistas, en momentos en los cuales es necesario fortalecer múltiples esferas de lo público (Fraser, 1997).

Estas reflexiones se vuelven más que pertinentes en la actual coyuntura, porque cerramos este proceso editorial en medio de una tragedia que nos enluta y que resulta inmensamente dolorosa. Hemos perdido dos estudiantes del Departamento de Ciencias Sociales, Oscar Arcos y Daniel Garzón, y una egresada del Departamento de Lenguas, Lizaida Ruiz. Las elaboraciones que se presentan aquí no alcanzan a expresar la diversas preguntas que nos han surgido sobre lo que nos pasa como sociedad cuando reelaboramos nuestras memorias en un país en guerra y esa guerra nos arranca a los que queremos. En la evocación de su recuerdo el "dolor quiere ser gritado, visibilizado, presenciado" (Olaya y Simbaqueba).

En memoria de Oscar, Daniel y Lizaida.

Para finalizar esta reflexión editorial, resta enfatizar en que son varias las presencias institucionales y los esfuerzos académicos que entretejen la producción compilada en este número y que permitieron sus condiciones de posibilidad: un agradecimiento para todos. Valga la pena mencionar algunas referencias explícitas respecto a las instituciones aquí comprometidas: Universidad Pedagógica Nacional, Facultades de Humanidades y Educación (pregrados y maestrías). Doctorado Interinstitucional en Educación (Universidad Pedagógica Nacional, Universidad Distrital y Universidad del Valle). Doctorado en Historia de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico- IDEP. Instituto para la Paz, la Pedagogía y el Conflicto Urbano, IPAZUD. La Red Interinstitucional sobre Memoria. Doctorado en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM. Departamento de Posgrados de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

También nos parece importante resaltar la colaboración del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado MOVICE, al permitirnos usar el logo de su campaña con los pies por la tierra en la portada de este número de la revista.1


Pie de página

1Invitamos a los lectores a visitar la página www.conlospiesporlatierra.net, donde se encontrará el trabajo que viene haciendo el MOVICE en relación con el despojo de tierras y territorios.


Referencias

Benjamin, W. (2000). La dialéctica en suspenso: fragmentos sobre historia. Santiago de Chile: ARCIS, LOM Ediciones.

Erice, F. (2006). Combates por el pasado y apologías de la memoria, a propósito de la represión franquista. Hispa Nova. Revista de Historia Contemporánea. [Versión Electrónica], 6, URL: http://hispanianova.rediris.es

Fraser, N. (1997). Iustitia Interrupta. Reflexiones críticas desde la posición "postsocialista". Bogotá: Siglo del Hombre Editores-Uniandes.

Huyssen, A. (2002). En busca del futuro perdido. Cultura y memoria en tiempos de globalización. México: Fondo de Cultura Económica.

Jelin, E. (2002). Los trabajos de la memoria. Buenos Aires: Siglo XXI.

Koselleck, R. (1993). Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos. Barcelona: Paidós.

Lechner, N. (1997). Los patios interiores de la democracia: subjetividad política. Santiago de Chile: FLACSO.

Ricoeur, P. (2002). La historia, la memoria, el olvido. México: Fondo de Cultura.

Sorgentini, H. (2003). Reflexión sobre la memoria y autorreflexión de la historia. Revista Brasileña de Historia. 45 (23), 103-128.

Schwarzstein, D. (2002). Memoria e historia. Desarrollo Económico, 167, (42), 471-482.

Traverso, E. (2007). El pasado, instrucciones de uso. Historia, memoria, política. Madrid: Marcial Pons.

Horkheimer, M. y Adorno, T. (1994). Dialéctica de la ilustración: fragmentos filosóficos. Madrid: Editorial Trotta.

Todorov, T. (2000). Los abusos de la memoria. Barcelona: Paidós.

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